La defensa del Katolikós de Todos los Armenios y de seis miembros del Consejo Espiritual Supremo pidió poner fin a la persecución penal y cerrar el proceso. El juez Serzh Rushanian anunció que resolverá esos planteos en la próxima audiencia, fijada para el 30 de octubre.
Este viernes, en la sede de Vagharshapat (Etchmiadzin) del Tribunal Penal de Primera Instancia de la provincia de Armavir, una nueva audiencia preliminar de la causa contra el Katolikós de Todos los Armenios Karekin II y seis altos dignatarios de la Iglesia Apostólica Armenia.
Los otros acusados son los arzobispos Nathan Hovhannisian y Haigazun Najarian, y los obispos Moushegh Babaian, Hovnan Hakobian, Makar Hakobian y Vahan Hovhannisian, todos integrantes del Consejo Espiritual Supremo.
Karekin II y los seis eclesiásticos no estuvieron personalmente presentes en la sala y fueron representados por sus abogados, haciendo uso de la facultad prevista por el artículo 272, inciso 4, del Código Procesal Penal de Armenia.
Durante la audiencia, presidida por el juez Serzh Rushanian, la defensa encabezada por el abogado Ara Zohrabian presentó cuatro planteos destinados a obtener el cese de la persecución penal y el cierre del procedimiento.
El argumento central es que la decisión de reducir al estado laical a un obispo constituye un acto exclusivamente espiritual, religioso y canónico, perteneciente al gobierno interno de la Iglesia Apostólica Armenia y, por lo tanto, fuera de la competencia de las autoridades estatales.
“El Estado no tiene derecho a decidir quién debe ser obispo”, sostuvo Zohrabian ante el tribunal.
Según la defensa, la conducta atribuida al Katolikós no reúne los elementos necesarios para configurar un delito, ya que la disposición mediante la cual un religioso pierde su condición episcopal corresponde exclusivamente al ordenamiento canónico de la Iglesia.
Los abogados solicitaron, por lo tanto, el cese de la persecución penal y el cierre de la causa. Como alternativa, plantearon que, si el tribunal considera que existen obstáculos jurídicos para adoptar esa decisión, remita la cuestión a la Corte Constitucional de Armenia, a fin de determinar los límites entre la jurisdicción estatal y la autonomía constitucionalmente reconocida a la Iglesia.
Al finalizar la audiencia se confirmó que la próxima sesión tendrá lugar el 30 de octubre a las 16:00, hora de Armenia.
Ese día, el juez Serzh Rushanian anunciará su decisión sobre los planteos presentados por la defensa.
Esto significa que todavía no habrá necesariamente una sentencia sobre el fondo de la acusación. El tribunal deberá resolver primero si acepta alguno de los argumentos de la defensa y pone fin a la persecución penal, si remite alguna cuestión a la Corte Constitucional o si rechaza los planteos y permite que el proceso continúe.
La audiencia de este viernes quedó así concluida y el proceso continuará el 30 de octubre, cuando se conocerá una decisión que puede resultar determinante para el futuro de la causa.
El expediente tiene su origen en el conflicto relacionado con el entonces obispo Gevorg Saroian, quien se desempeñaba como Primado de la Diócesis de Masiatsotn.
El 10 de enero de 2026, por disposición de Karekin II, Saroian fue removido de la conducción de la diócesis. El religioso recurrió posteriormente a la Justicia y obtuvo una medida cautelar destinada a mantenerlo en el cargo mientras se resolvía el litigio.
Posteriormente, el Consejo Espiritual Supremo propuso su reducción al estado laical y Karekin II adoptó la correspondiente disposición patriarcal. Desde entonces, Saroian pasó a ser identificado por su nombre secular, Arman Saroian.
Para la acusación, esa decisión habría significado obstaculizar la ejecución de un acto judicial vigente mediante el uso de facultades oficiales.
Karekin II y los otros seis integrantes del Consejo Espiritual Supremo fueron acusados en virtud del artículo 507, inciso 2, del Código Penal de Armenia. Los eclesiásticos rechazan la acusación y sostienen que los tribunales estatales no tienen jurisdicción para decidir sobre la condición religiosa o episcopal de un miembro del clero.
La causa atravesó varias incidencias procesales antes de llegar a la audiencia de este viernes.
En la primera audiencia, realizada el 7 de agosto, el juez Hakob Manukian se recusó debido a una posible incompatibilidad relacionada con su anterior vínculo profesional con Ara Zohrabian. El expediente fue posteriormente asignado a Serzh Rushanian.
El 28 de agosto, Rushanian decidió remitir la causa a un tribunal de Ereván, al considerar que la acusación contra el Katolikós no determinaba suficientemente el lugar donde se habría cometido el supuesto delito.
El expediente quedó entonces en manos del juez Vahagn Melikian, quien elevó a la Corte de Casación la cuestión de competencia territorial.
Finalmente, la Corte de Casación determinó que el proceso correspondía al Tribunal de Primera Instancia de Armavir, dado que las acusaciones contra los siete eclesiásticos debían analizarse conjuntamente y que los hechos atribuidos a los otros seis acusados estaban vinculados con decisiones adoptadas en la Santa Sede de Etchmiadzin. La causa volvió así al juez Rushanian.
Karekin II continúa además sometido a una prohibición de salir de Armenia, medida procesal dispuesta en febrero en relación con este expediente.
El caso plantea una cuestión que excede la acusación penal concreta: hasta dónde puede llegar la jurisdicción de los tribunales estatales cuando una decisión judicial entra en conflicto con una medida que la Iglesia Apostólica Armenia considera perteneciente exclusivamente a su autoridad espiritual y canónica.
La próxima instancia será, por lo tanto, particularmente relevante: el 30 de octubre el tribunal deberá pronunciarse sobre los pedidos de la defensa y determinar si la causa continúa o si corresponde poner fin a la persecución penal.