La Unión General Armenia de Beneficencia (UGAB) está profundamente preocupada por la persecución contra la jerarquía de la Iglesia Armenia. La acusación penal interpuesta por el Gobierno de Armenia contra Su Santidad Karekin II, Patriarca Supremo y Katolikós de Todos los Armenios, y otros seis obispos —derivada de un asunto eclesiástico interno relativo a la dirección de una diócesis— plantea serias dudas sobre la libertad religiosa y el respeto al Estado de derecho.
La UGAB solicita respetuosamente la retirada de esta acusación, que consideramos carece de fundamento legal y no se ajusta a nuestras tradiciones históricas. Como ya lo ha hecho en el pasado, la UGAB está dispuesta a desempeñar un papel constructivo en la resolución de esta situación, si así se le solicita.
Conforme a su Constitución y leyes nacionales, la República de Armenia reconoce a la Iglesia Apostólica Armenia como la Iglesia Nacional, reconoce su derecho a la autonomía y protege la libertad religiosa. En consecuencia, las cuestiones relativas a la idoneidad de los obispos para el cargo eclesiástico se abordan adecuadamente a través del Derecho Canónico y los procesos establecidos por la Iglesia.
UGAB respeta al gobierno democráticamente elegido de Armenia, su autoridad política y la Constitución y las leyes de la República de Armenia. Al mismo tiempo, UGAB mantiene un firme respeto por nuestra Iglesia Armenia y su liderazgo, elegido de conformidad con el Derecho Canónico y la autoridad eclesiástica, y por el papel fundamental de la Iglesia en la preservación de la identidad armenia en todo el mundo.