Después de un año de preparación, trabajo e ilusión, la Promoción 2026 del Instituto Marie Manoogian ya comenzó a recorrer la Madre Patria. En estos primeros días de viaje, los estudiantes vivieron experiencias que les permitieron conectar con la historia, la cultura y los paisajes que durante tantos años conocieron en las aulas.
La primera parada fue Ereván, una de las ciudades más antiguas del mundo y capital de Armenia. Allí empezaron a descubrir el ritmo de la ciudad recorriendo algunos de sus lugares más emblemáticos: desde la cima de Cascade, con una vista privilegiada del Monte Ararat, hasta el Parque de la Victoria, la estatua de Madre Armenia y otros monumentos que forman parte de la identidad de la ciudad.

Además de la historia, hubo tiempo para acercarse a la gastronomía local, con sus platos típicos, una forma más de descubrir la cultura armenia a través de sus sabores.
Acompañados por la guía Ruzanna, en los días siguientes visitaron la Iglesia San Gregorio el Iluminador, donde cada estudiante pudo encender una vela y vivir un momento de profunda emoción. También recorrieron la histórica fortaleza de Erebuní, origen de la ciudad de Ereván; la estación central de trenes; la estatua del General Antranik, y el monumento a Sasuntsí David, héroe emblemático de la tradición armenia.

El tradicional Vernissage, la feria de artesanías y antigüedades más importante de la ciudad, les permitió acercarse a la vida cotidiana de Armenia, conocer el trabajo de los artesanos locales y llevarse algunos recuerdos de la experiencia.
Uno de los días más esperados fue la excursión a la provincia de Kotayk. Allí visitaron el Arco de Charents, el monasterio de Guegard, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el templo pagano de Garní, uno de los sitios históricos más representativos del país. También conocieron la impactante Sinfonía de las Piedras, donde caminaron entre formaciones basálticas únicas y hasta se animaron a cruzar un río de aguas heladas, en una jornada que combinó naturaleza, aventura e historia.

El recorrido siguió con la visita al Madenatarán, uno de los centros de manuscritos antiguos más importantes del mundo, y al Memorial y Museo del Genocidio Armenio (Dzidzernagapert). Allí los estudiantes compartieron un momento de profundo respeto frente a la llama eterna, reflexionando sobre uno de los episodios más trascendentales de la historia del pueblo armenio.

Ese mismo día asistieron a una función del Conjunto Estatal de Danza de Armenia en la Ópera de Ereván, una experiencia que les permitió descubrir la fuerza y la vigencia de las expresiones artísticas tradicionales armenias.
Antes de dejar la capital, el grupo viajó a la provincia de Arakatsotn, donde recorrieron la fortaleza medieval de Amperd, ascendieron por las laderas del monte Arakats hasta encontrarse con la nieve, y cerraron la jornada en el Monumento al Alfabeto Armenio, uno de los símbolos más representativos de la identidad cultural del país.

Más allá de cada visita, este viaje representa una oportunidad única para que los estudiantes transformen en experiencias reales todo lo que aprendieron a lo largo de su escolaridad. La historia deja de ser un capítulo de un libro, la geografía se convierte en paisaje y la identidad cobra un significado aún más profundo cuando se vive en primera persona.
Ahora la aventura sigue por el interior de Armenia, donde la Promoción 2026 continuará descubriendo nuevos paisajes, historias y tradiciones que, sin dudas, los acompañarán durante toda la vida.
Porque hay aprendizajes que empiezan en el aula, pero encuentran su verdadero significado cuando se viven con los propios ojos.