El 18 de agosto ppdo, Marta Emirian cumplió años, y desde el Diario Sardarabad queremos brindarle un pequeño homenaje.
Hay vidas que se cuentan en años, y hay otras que se cuentan en huellas. La de Marta Emirian pertenece, sin duda, a esta última categoría.
En ocasión de su cumpleaños, queremos celebrar a Marta y, al mismo tiempo, reconocer una trayectoria construida sobre valores que recibió desde su hogar: el amor por la familia, el compromiso con la comunidad armenia, la solidaridad y la vocación de servicio.
Hija de Berdjuhí Yernazian y Haig Emirian, Marta creció en el seno de una familia profundamente armenia, donde las tradiciones, el compromiso comunitario y el amor por las raíces formaban parte de la vida cotidiana. De sus padres recibió un legado que con los años transformaría en una verdadera vocación de servicio.
La Unión General Armenia de Beneficencia (UGAB) fue desde muy joven una parte fundamental de su vida. Allí creció, se formó y encontró ese espacio donde los valores heredados de su familia pudieron convertirse en acción.
Su educación comunitaria, el aprendizaje del idioma armenio y de nuestras tradiciones estuvieron acompañados por maestros y referentes como Brisa Kalaidjian, Varuyán Adjemian y el Archimandrita Harutiun Vartabed Mouchian.
La figura de su madre, Berdjuhí, ocupa un lugar especial en esta historia. Marta continúa hoy ese legado familiar a través de su permanente acompañamiento a la institución y del madrinazgo de la Escuela Primaria del Instituto que lleva el nombre de su madre, manteniendo viva una tradición que Berdjuhí ejerció con amor y generosidad.
Para Marta, la armenidad nunca fue solamente una identidad recibida: fue una tarea cotidiana. Transmitirla, preservarla y hacerla perdurar se convirtió en uno de los grandes sentidos de su vida comunitaria.
Y encontró en la cocina una de las formas más hermosas de hacerlo.
Chef recibida en Maussi Sebess, Marta volcó en “Cocina armenia paso a paso” los conocimientos adquiridos durante años de aprendizaje y las recetas de una tradición familiar que merecía ser preservada y compartida. El libro fue editado por la Comisión de Damas a total beneficio de la UGAB y se convirtió en otra expresión de su compromiso con nuestra cultura.
Durante años dictó clases de cocina en la UGAB, realizó cursos de cocina internacional junto a prestigiosos chefs y fue convocada para transmitir sus conocimientos de gastronomía armenia e internacional.
Como presidenta de la Comisión de Damas, desde 2014, aportó además su creatividad a la tradicional Semana de la Cocina Armenia, incorporando clases magistrales y convocando a reconocidos chefs y a sus compañeras de comisión.
Su compromiso la llevó también a acompañar numerosas delegaciones a Armenia en los viajes “Encuentro con nuestras raíces”, organizados por la Comisión de Damas. Una manera más de acercar a los miembros de la comunidad a esa tierra que ocupa un lugar tan profundo en su historia y en sus afectos.
Y junto a esta intensa vida institucional, Marta construyó su otro gran universo: el familiar. Sus hijos Sabrina, Bárbara y Juan, sus nietos Francisco, Baltazar, Manuel y Clemente, su familia y sus amigos son hoy parte esencial de esa vida que supo construir con amor, dedicación y mucha alegría.

Los reconocimientos recibidos en los últimos tiempos son el reflejo de una trayectoria que habla por sí misma.
En septiembre de 2025 fue distinguida como Presidenta Honoraria de la Comisión de Damas de la UGAB, en reconocimiento a su altruismo y a décadas de servicio incondicional a la institución.
Y recientemente, en el 2023, recibió una nueva y significativa distinción al ser nombrada Miembro Honorario de la UGAB Buenos Aires, reconocimiento que corona una vida de compromiso, entrega y amor por la institución.
Al recibir la distinción como Presidenta Honoraria, Marta habló de la UGAB como parte de su propia familia y recordó el legado de sus padres, que con el tiempo se transformó en una inmensa vocación de servicio, siempre con un objetivo esencial: la perdurabilidad de la armenidad.
Son palabras que resumen una vida.
Una vida en la que la familia y la comunidad nunca estuvieron separadas; en la que una receta pudo convertirse en memoria, una clase en transmisión cultural, un viaje en reencuentro con las raíces y una tarea institucional en una forma de servir.
Por todo eso, en esta ocasión tan especial, queremos hacerte llegar querida Marta nuestro más cálido saludo-
¡Feliz cumpleaños, querida Marta!
Porque algunos legados se heredan.
Otros se construyen.
Y Marta supo hacer ambas cosas: recibir de Berdjuhí y Haig el amor por sus raíces y convertirlo, a lo largo de toda una vida, en un legado para las generaciones que vienen.