SECCIONES
ARMENIA
LOCALES
DIÁSPORA
UGAB
INSTITUCIONES
EMPRENDIMIENTOS Y PYMES
OPINION
AGENDA
SOCIALES
EDICIONES
Temp.: -
Hum.: -
Lunes 06 de Abril - Buenos Aires - Argentina
PREMIO MEJOR MEDIO DE PRENSA PUBLICADO EN LENGUA EXTRANJERA - MINISTERIO DE LA DIASPORA DE ARMENIA 2015
Sociales - Hokehankist (Réquiem)
Ohan Bodrumian (1944–2026)
06 de Abril de 2026

hokehankist ohanEn memoria del recientemente fallecido Ohán Bodrumian

Con profundo dolor me enteré de que, en el Líbano, falleció Ohán Bodrumian, ex miembro de nuestra comunidad en Uruguay, destacado educador de la Unión UGAB e íntimo y leal amigo mío.

Hay mucho positivo que decir y escribir sobre Ohán, pero lo más esencial quiero expresarlo en estas breves líneas, reservando los detalles para un escrito futuro. En su condición humana fue una persona bondadosa, patriota y de noble corazón; también fue un hombre de familia, marido atento y padre amoroso. Durante largos años trabajamos juntos tanto en las escuelas de la UGAB como en el seno de la Fundación Panarmenia "Hayastán".

Ohán era además uno de los miembros humildes y fieles de nuestra Santa Iglesia. Con frecuencia me acompañaba de buen grado durante mis visitas pastorales y reuniones. Jamás olvidaré aquel año en que me encontraba solo para officiar las solemnes ceremonias de la Semana Mayor: él se ofreció a ayudarme, se vistió con la alba de cantor y participó en los oficios con su hermosa voz. "¿Dónde estás, madre mía?" lo cantó de manera tan bella y singular que nos emocionó a todos. Quienes estábamos presentes vivimos momentos cautivadores e inolvidables bajo el influjo de aquella emoción y aquella melodía que llegaba al alma.

En ocasiones, el señor Ohán se veía obligado —o yo junto a él— a adentrarnos en las estériles y tristes disputas sectarias de la comunidad, que tantas veces mermaban nuestras fuerzas y esfuerzos en la tarea de transmitir el espíritu nacional e impartir una educación armenia auténtica. En estas circunstancias Ohán era muy firme en sus principios, un luchador que no cedía. A su lado tuvo siempre a su virtuosa compañera, la señora Silva. Y cuando llegó a tener a su amada hija Nairi, su corazón se colmó de una alegría excepcional, de orgullo paternal y de felicidad.

Ahora, sobre mi escritorio, tengo el ejemplar del diario Zartonk del 10 de marzo de 2026, donde en la página 3 veo el entrañable escrito de Hovig Eordekian sobre el querido Ohán, junto a su fotografía. De inmediato mi mirada se fija también en la fotografía de al lado y mi corazón se agita de emoción: es la imagen de un querido y entrañable amigo, el Padre Anton Saroian, quien había sido mi solícito ángel guardián durante mis años de estudiante en Alemania, un alma noble de conducta íntegra e intachable, sobre quien he de procurar escribir también…

Que la luz del Señor descienda sobre las almas laboriosas de nuestro querido Ohán e del reverendo padre, y que el consuelo del Espíritu Santo acompañe a sus seres queridos.

Arzobispo Hagop Kelendjian Primado de la Diócesis Armenia de Uruguay

 

Más leídas