El propagandista ruso Dmitri Kiseliov advirtió que Armenia corre el riesgo de convertirse en una “presa geopolítica ideal” si rompe sus lazos con Rusia, y sostuvo que el rumbo europeo elegido por Ereván puede llevar al país a perder su condición de Estado.
Kiseliov, director general del grupo mediático estatal Rossiya Segodnya, una de las figuras más visibles de la propaganda del Kremlin y sancionado por la Unión Europea desde 2014, publicó sus declaraciones en la plataforma de mensajería rusa Max. Este viernes las difundió la agencia RIA Novosti.
Según el comunicador, las actuales autoridades armenias “olvidan dónde están”. A su juicio, la historia de la región demuestra que, sin Rusia como contrapeso, Armenia podría ser repartida rápidamente en zonas de influencia por quienes, según dijo, esperaron siglos esa oportunidad.
Kiseliov recurrió a una imagen: mientras existen el Estado, la base militar rusa y un equilibrio de fuerzas en la región, todo parece sencillo; pero si se le quita a Armenia la presencia rusa “como un banquito de debajo de los pies”, el país quedaría colgando en el aire y, como muestra la historia, no faltarían quienes quieran aprovecharse.
Kiseliov también cargó contra la política de integración de Armenia a la Unión Europea. Afirmó que entre abandonar a los viejos aliados y obtener plenamente el respaldo de los nuevos puede pasar mucho tiempo, y para ilustrarlo enumeró a los países que, según sus cálculos, aguardan su turno: Ucrania, Moldavia y Georgia, casi cinco años; Serbia, Albania y Montenegro, diecisiete; Macedonia del Norte, veintidós; y Turquía, a la que llamó con ironía “campeona de la espera”, cuarenta años.
Las declaraciones se suman a una serie de mensajes de Kiseliov contra el gobierno de Nikol Pashinian. En abril ya había dicho que Armenia “marcha hacia una catástrofe” al elegir el camino europeo, y en mayo acusó al primer ministro de haber tomado el rumbo de la rusofobia, comparándolo con el expresidente georgiano Mijaíl Saakashvili.
El telón de fondo es la ley aprobada por el Parlamento armenio en marzo de 2025, que dio inicio formal al proceso de adhesión a la UE. Moscú respondió que no es posible integrar a la vez una unión aduanera con la UE y con la UEE, y el propio Vladímir Putin le planteó a Pashinian que esa ley equivale a anunciar la salida del bloque euroasiático. El Kremlin reclama que Armenia someta la cuestión cuanto antes a referéndum.
No es la primera vez que Kiseliov genera polémica en Armenia. En 2014, durante una visita a Ereván, se quejó de que el idioma ruso “se estaba muriendo” en el país y de que casi no había escuelas rusas en la capital. Sus palabras desataron una ola de indignación, y quien entonces era diputado opositor, el propio Pashinian, pidió desde la tribuna parlamentaria que la Cancillería evaluara declararlo persona non grata.