El historiador militar y politólogo armenio cuestionó el regocijo de diplomáticos occidentales en Shushi, mientras acusó a Ereván de negociar la entrega progresiva del territorio armenio
El historiador militar y doctor en Ciencias Políticas Armen Ayvazian publicó este 12 de septiembre una dura crítica a la visita de representantes diplomáticos occidentales a Shushi, en el marco de una gira organizada por Azerbaiyán para el cuerpo diplomático acreditado en Bakú por las zonas de Karabaj y Zangezur Oriental.
Según pudo constatarse, la comitiva —integrada por unos 150 representantes de 58 países y nueve organismos internacionales, y encabezada por el asesor presidencial azerbaiyano Hikmet Hajiyev— incluyó a la embajadora de Francia en Azerbaiyán, Sophie Lagoutte; a la encargada de negocios interina de Estados Unidos, Amy Carlon, y a la representante especial de la Unión Europea para el Cáucaso Sur, Magdalena Grono, entre otros diplomáticos de Reino Unido, México, Pakistán, Indonesia, Uzbekistán y Kirguistán. El recorrido incluyó las murallas de la fortaleza de Shushi, monumentos y complejos residenciales presentados por las autoridades azerbaiyanas como obras de reconstrucción.
A partir de esas imágenes, Ayvazian escribió:
"En estas fotografías recientes se ve a la embajadora de Francia en Azerbaiyán, Sophie Lagoutte; a la encargada de negocios interina de Estados Unidos, Amy Carlon, y a la representante especial de la Unión Europea para el Cáucaso Sur, Magdalena Grono, regocijándose ayer de todo corazón en la Shushi despoblada de armenios.
Sus superiores, por su parte, le prometen a Armenia y a los armenios seguridad y prosperidad, mientras al mismo tiempo le ordenan a su «gobierno» títere de la República de Armenia que entregue, etapa por etapa, también la República de Armenia a turcos y azerbaiyanos.
Después pasearán con esta misma alegría por Meghri, Kapan, Goris y Sisian, ya despoblados de armenios, y, finalmente, por Ereván —si, claro está, todo transcurre según el guion que ellos mismos trazaron—.
Dicho sea de paso, así engañaron a los dirigentes de Armenia durante unas dos décadas y media: con promesas de seguridad, paz y prosperidad, mientras sobornaban, corrompían y embrutecían políticamente a muchos de ellos. El resultado está a la vista.
P.D. ¿Y de qué sirvió la resolución que el Senado francés aprobó hace apenas seis años, el 25 de noviembre de 2020, casi por unanimidad —305 votos a favor y 1 en contra—, sobre la necesidad de reconocer la República de Artsaj?"