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Jueves 30 de Julio - Buenos Aires - Argentina
PREMIO MEJOR MEDIO DE PRENSA PUBLICADO EN LENGUA EXTRANJERA - MINISTERIO DE LA DIASPORA DE ARMENIA 2015
Opinion - Hakob Badalian, analista político
¿Se acuerdan de aquel «festejo» por el Estatuto de Roma?
30 de Julio de 2026

El avión del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, rumbo a Washington, sobrevoló el espacio aéreo de cuatro países miembros de la Corte Penal Internacional, es decir, adheridos al Estatuto de Roma, y ninguno de esos Estados dio un solo paso para hacerlo aterrizar y detenerlo.

Recuerdo que sobre Netanyahu pesa una orden de detención dictada por la CPI, y que todos los países adheridos al Estatuto de Roma están obligados a cumplirla. Sin embargo, los cuatro países cuyo espacio aéreo cruzó el avión de Netanyahu, y que son miembros de la Corte, no tomaron ninguna medida para hacer cumplir esa decisión. Esos países son Chipre, Grecia, Italia y Francia.

Recuerdo también qué tipo de festejo propagandístico organizaron ciertos sectores en Armenia —por supuesto, por encargo del poder— cuando el país adhirió al Estatuto de Roma. A la sociedad armenia se la convenció, se la aseguró, de que esa decisión iba a debilitar a Aliyev y a obligarlo, sin más, a someterse al orden internacional.

Creo que hasta sobra reírse. Pero la situación, por supuesto, no tiene nada de graciosa, porque este episodio —uno más, y escandaloso— deja a la vista el tipo de maniobras informativo-propagandísticas de varias capas que se aplicaron, y que se siguen aplicando, sobre la sociedad armenia.

Dicho sea de paso, recuerdo también que Armenia aceptó la exigencia de Azerbaiyán de incluir en el texto del llamado acuerdo de paz la renuncia mutua a reclamos judiciales internacionales. De parte de quienes brindaron por el Estatuto de Roma no se escuchó una sola palabra al respecto: no había ninguna orden que viniera del poder.

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Contexto para el lector

¿Qué es el Estatuto de Roma? Es el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal con sede en La Haya que juzga genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Los países que lo ratifican quedan obligados a detener y entregar a la Corte a cualquier persona con una orden de captura vigente que pise su territorio o su jurisdicción.

¿Por qué Armenia lo firmó, y por qué fue tan resistido? Armenia había firmado el Estatuto en 1998, pero nunca lo había ratificado. El Parlamento lo aprobó recién en octubre de 2023, en plena crisis con Rusia tras la ofensiva azerbaiyana sobre Nagorno Karabaj, que las tropas «pacificadoras» rusas no impidieron. El Gobierno de Nikol Pashinian presentó la adhesión como una garantía de seguridad frente a Bakú. El problema fue que, apenas meses antes, la CPI había dictado una orden de arresto contra el presidente ruso Vladimir Putin por la deportación forzada de niños ucranianos, lo que técnicamente obligaba a Ereván a detenerlo si pisaba suelo armenio. El Kremlin calificó la ratificación de «extremadamente hostil» y advirtió consecuencias para el vínculo bilateral; funcionarios armenios respondieron que existían mecanismos, previstos en el propio tratado, para evitar ese escenario.

¿Qué pesa hoy sobre Netanyahu? La CPI dictó una orden de detención contra el primer ministro israelí en noviembre de 2024 por crímenes de guerra y de lesa humanidad —entre ellos, el uso del hambre como método de guerra— en la ofensiva sobre Gaza. Desde entonces, sus viajes a Estados Unidos trazan rutas que evitan buena parte del espacio aéreo europeo. Esta vez, sin embargo, la aeronave «Wing of Zion» sobrevoló Grecia, Italia y Francia (y, según registros de vuelo, también Canadá) sin que ninguno de esos Estados —todos miembros de la CPI— actuara en consecuencia.

¿Y la renuncia a reclamos judiciales con Azerbaiyán? En el marco de las negociaciones del acuerdo de paz, Ereván aceptó incorporar una cláusula de renuncia recíproca a demandas ante tribunales internacionales, lo que en la práctica limita la posibilidad de que Armenia persiga judicialmente a Bakú —incluido Ilham Aliyev— por hechos vinculados al conflicto, incluso ante la propia CPI.

El punto de Badalian es justamente ese contraste: la adhesión al Estatuto de Roma se vendió en su momento como una herramienta de presión sobre Aliyev, pero en los hechos ni siquiera potencias europeas están dispuestas a hacer cumplir una orden de captura contra un aliado como Netanyahu, y el propio Gobierno armenio renunció después a la vía judicial internacional frente a Azerbaiyán.

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