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Las exigencias irrenunciables del pueblo armenio a sus futuras autoridades
02 de Mayo de 2026

 

En Vísperas de las Elecciones a la Asamblea Nacional de Armenia

Quedan apenas algunas semanas para el 7 de junio, fecha en que tendrán lugar las elecciones legislativas nacionales a la Asamblea Nacional de Armenia. Recordamos una vez más que el destino nacional de nuestra patria y del pueblo armenio —tanto en Armenia como en la Diáspora— dependerá en gran medida del resultado de estos comicios durante los largos años venideros.

Sin embargo, a pesar de la importancia decisiva que tienen estas elecciones, seguimos con cierta decepción el desarrollo de la campaña electoral en Armenia: la falta de seriedad y de claridad que exhiben en su accionar, en su forma de hablar y en sus promesas algunos de los sectores que aspiran a ser elegidos. Resulta particularmente inapropiado, cuando menos, que el actual primer ministro Nikol Pashinian y algunos de sus colaboradores intenten ganar popularidad durante sus "giras electorales" degustando distintos platos en distintos lugares, o tocando tambores en plazas públicas…

En nuestro artículo anterior abordamos uno de los temas de importancia indiscutible: el esclarecimiento de las relaciones mutuas entre Armenia y la Diáspora. Llegamos a la conclusión de que la Diáspora, con sus fortalezas y debilidades, es una parte inseparable y legítima del pueblo armenio. Por consiguiente, con independencia de las preferencias de las autoridades actuales y, especialmente, de las nuevas autoridades que surjan tras las elecciones, estas últimas tienen la obligación de relacionarse con la Diáspora tal como deben relacionarse con cualquier otro sector genuino del pueblo armenio. No nos sorprende que las autoridades no se hayan apresurado a reaccionar ante esta propuesta difícilmente rebatible y constructiva.

En esta ocasión, el objetivo de nuestro artículo es definir las exigencias irrenunciables que todo armenio consciente tiene hacia las futuras autoridades electas, para que todo ciudadano que se acerque a las urnas el 7 de junio decida acertadamente qué agrupación merece su voto.

Exigencia 1: La paz debe reinar sobre el territorio de Armenia

Esta exigencia es prioritaria para cualquier país, y especialmente para Armenia. Sin embargo, es importante señalar que el error fundamental de las autoridades actuales —próximas a concluir su mandato— es que pretenden convencer de que esta exigencia debe satisfacerse partiendo de una posición de desarme total frente a nuestros enemigos seculares, es decir, "al precio de toda concesión posible". Es abiertamente irracional y destructor de la nación este ejemplo clásico de la "víctima de la mafia", donde esta última termina siendo el prisionero completamente rendido e impotente del insaciable jefe mafioso que la destroza. Así es hoy la inaceptable situación en las relaciones entre Azerbaiyán, que exige insaciablemente, y Armenia, que cede eternamente

La realidad evidente es que, pese a los esfuerzos de Armenia por firmar de día y de noche un "Acuerdo de Paz", Azerbaiyán no ha dado hasta hoy la más mínima respuesta positiva. Por el contrario, a través de sus distintos voceros no cesa en atreverse a calificar al lago Seván y a Ereván como "Azerbaiyán Occidental". En cuanto al "Acuerdo" del pasado 8 de agosto, firmado en Washington durante la administración Trump, sin ninguna garantía, no pasa de ser —como todos saben— una mera representación teatral, y así continúa siendo hasta hoy.

Las nuevas autoridades elegidas deberán perseguir y concretar el serio trabajo de dotar a Armenia de una paz verdadera, justa y digna, garantizada y asegurada con capacidad de autodefensa.

Exigencia 2: Libertad de expresión y plena vigencia de los principios democráticos

En la vida interna de Armenia debe establecerse un régimen indiscutible de libertad de expresión y de derechos humanos a nivel internacional, con la aplicación rigurosa de los principios democráticos.

Hace ocho años, cuando las actuales autoridades se conformaron bajo el nombre de "Revolución de Terciopelo", gozaron durante un tiempo de la simpatía popular porque le prometían al pueblo armenio aplicar con rigor exactamente esos principios. Hoy, ocho años después, la situación no solo ha regresado a ciertas aberraciones del período anterior, sino que —aún peor— impera ahora un accionar desvergonzado, enfermizo y grosero que pisotea las sagradas tradiciones seculares del pueblo armenio.

Además, el pueblo es sometido a diario al repugnante proceder de una aplicación arbitraria y caprichosa de la justicia y del orden legal. Se ha vuelto algo habitual la detención de cualquier individuo o grupo que le resulte incómodo, por simple capricho del poder, manteniéndolos presos durante meses, luego liberándolos, y luego volviéndolos a detener, en un accionar increíblemente arbitrario.

Altos jerarcas eclesiásticos, empresarios respetados por su excepcional generosidad, jóvenes ciudadanos que expresan sus opiniones con valentía: todos son sometidos a diario a este trato grosero, incivilizado e inaceptable.

Las nuevas autoridades elegidas deberán poner fin de inmediato a esta práctica dictatorial y liberar a todos los detenidos de este tipo.

Exigencia 3: Restablecer el respeto y la reverencia hacia todas las sagradas tradiciones espirituales y nacionales del pueblo armenio

En este punto deben mencionarse con especial importancia las siguientes categorías fundamentales:

a. Se exige restablecer el pleno respeto hacia la multisecular Iglesia Apostólica Armenia. Las nuevas autoridades electas deben poner fin de inmediato al trato ilegal que las autoridades actuales han adoptado desde hace un tiempo contra los clérigos de la Iglesia Apostólica Armenia, contra la Santa Sede de Etchmiadzin y el Katolikós de Todos los Armenios. Es inaceptable cualquier tipo de injerencia del poder en el funcionamiento interno de la Iglesia Apostólica Armenia. Este principio irrenunciable, establecido por la Constitución y por la fuerza de nuestras tradiciones seculares, debe ser adoptado de inmediato por las nuevas autoridades.

b. Ninguna autoridad armenia genuina puede renunciar a la obligación de reclamar justicia por el Genocidio. La reivindicación del Genocidio Armenio es la obligación irrenunciable e inmutable de todas las autoridades de todos los tiempos que representan al Estado armenio.

c. El eterno monte Ararat es el símbolo histórico inmutable e irrenunciable de Armenia y del pueblo armenio. Convertir en objeto de negociación su pertenencia espiritual al mundo armenio es, sencillamente, un acto vergonzoso. Se exige devolver al Ararat su lugar de honor entre los símbolos nacionales y en los corazones.

d. "Artsaj es nuestro", dijo el pueblo armenio durante treinta años enteros en todos sus ámbitos: político, literario, escolar y en todas las demás plataformas. Poner en tela de juicio esta realidad inscrita en nuestra historia secular es una manifestación de una debilidad increíble.

Siendo conscientes de nuestra actual debilidad en materia de autodefensa —lamentablemente todavía vigente—, no es posible poner a la venta las realidades históricas. La rendición nunca es una solución… Se exige a las nuevas autoridades ser realistas, pero jamás traicionar nuestra historia.

Exigencia 4 y última

Nuestra última exigencia a las nuevas autoridades —que constituye también la garantía indiscutible para la realización de todas las demás— es el restablecimiento de los medios eficaces y modernos de autodefensa de Armenia como primera de las prioridades. Señalemos primero que Armenia cuenta con todos los medios necesarios para elevar su capacidad militar al más alto nivel moderno en materia de autodefensa. Habiendo escrito sobre esto en detalle en reiteradas ocasiones, consideramos innecesario presentar aquí una vez más el razonamiento sustentado con datos objetivos que confirman esta realidad.

Es imprescindible repetir con determinación que sin garantizar la autodefensa al más alto nivel, la realización de todas las demás exigencias justas señaladas más arriba no pasarán del plano del sueño romántico idealista.

Para Aliyev, nuestra Armenia sigue siendo hasta hoy su "Azerbaiyán Occidental"… Y para la Unión Europea o la América de Trump, nuestra querida patria milenaria no es más que un detalle pasajero, tan fácil de olvidar como de ignorar..

Concluiremos declarando con claridad que, en lo que respecta a las elecciones nacionales de Armenia, no queremos acercarnos desde el principio con simpatía ni con antipatía hacia ningún candidato ni agrupación política en particular.

Sin embargo, es una realidad indiscutible que la simpatía y el apoyo de la mayoría de la parte más consciente y desinteresada del pueblo armenio están dirigidos hacia aquel candidato o agrupación —individual o plural— que prometa esforzarse con todos sus medios para garantizar la realización de las exigencias irrenunciables definidas en este artículo.

Seguimos con atención los desarrollos objetivos que se manifiestan en la creciente campaña electoral actual. Ya son evidentes e impresionantes la popularidad de "Armenia Fuerte", encabezada por Samvel Karapetian y con una enorme base de seguidores, y la del "Bloque Armenia", encabezado por los portadores de antorchas con miles de participantes y un alcance masivo. Ellos son también claramente defensores de la concreción de las "exigencias" que hemos enumerado más arriba.

Por lo tanto, en estas condiciones, es decididamente deseable que de las demás agrupaciones —y especialmente también del movimiento del Partido Contrato Ciudadano— emerjan numerosos grupos de patriotas sensatos, y que todos unan sus fuerzas para que las nuevas autoridades elegidas gocen del apoyo de todo el pueblo armenio, incluida la totalidad de la Diáspora.

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