Un mes después de las severas advertencias del presidente Vladimir Putin al primer ministro Nikol Pashinian, las autoridades rusas habrían prohibido por razones sanitarias la venta de la marca de agua mineral más famosa de Armenia.
Un alto funcionario ruso, Revaz Yusupov, declaró el martes 28 de abril a la agencia de noticias RBC que el organismo estatal de control al consumidor Rospotrebnadzor inició la prohibición temporal, alegando la necesidad de "prevenir posibles daños a la vida y la salud de los ciudadanos rusos". Según sus palabras, unas 338.000 botellas de agua producidas por el Grupo Jermuk de Armenia entre el 17 de febrero y el 5 de marzo serán retiradas del mercado ruso en espera de los resultados de una inspección de seguridad en curso.
Las ventas de Jermuk ya habían sido bloqueadas en Rusia a fines de 2024 tras la muerte de un hombre en la ciudad rusa de Vladikavkaz, quien supuestamente había bebido el agua. Las autoridades sanitarias rusas afirmaron en ese momento que podría haber estado contaminada con ácido acético. La empresa armenia descartó tal posibilidad. La semana pasada, un organismo ruso de aplicación de la ley reabrió la investigación penal sobre la muerte.
La Inspectoría de Seguridad Alimentaria de Armenia informó más tarde ese día que aún no había recibido ninguna "notificación oficial" de la parte rusa sobre la prohibición. Una portavoz del organismo gubernamental dijo al Servicio Armenio de RFE/RL que se están "tomando medidas para comprender la situación y adoptar los pasos correspondientes".
El Grupo Jermuk no emitió comentarios de inmediato. La empresa está controlada por Ashot Arsenian, un acaudalado empresario que supo estar muy vinculado al expresidente Serzh Sarkisian y que hoy mantiene una estrecha relación con el equipo político de Pashinian. El hijo de Arsenian, Vahagn, fue investigado por evasión del servicio militar antes de ser elegido intendente de la ciudad de Jermuk por el partido gobernante Contrato Civil en 2021. Pashinian nombró a Arsenian hijo como gobernador de la provincia de Vayots Dzor el año pasado.
En su encuentro con el primer ministro armenio en Moscú el 1° de abril, Putin advirtió públicamente que los movimientos de Ereván para eventualmente unirse a la Unión Europea son "incompatibles" con la continuidad de Armenia en la UEE (Unión Económica Euroasiática), que otorga a los exportadores armenios acceso libre de aranceles al mercado ruso. Putin también señaló que la administración de Pashinian no debería impedir que grupos u políticos de la oposición prorrusos participen en las próximas elecciones parlamentarias armenias.
Al día siguiente, el viceprimer ministro ruso Alexei Overchuk amenazó con amplias medidas de represalia contra lo que describió como los esfuerzos del gobierno armenio por expulsar al monopolio ferroviario estatal ruso y otras grandes empresas de Armenia. Por su parte, el jefe del organismo agrícola estatal ruso informó un endurecimiento significativo de los controles sobre las importaciones —valuadas en millones de dólares— de alimentos y flores provenientes de Armenia.
En lo que pareció ser otro hecho vinculado, el regulador estatal ruso de alcohol y tabaco procedió en los días siguientes a revocar la licencia de importación de un importante fabricante de coñac armenio altamente dependiente del mercado ruso, acusando a la Fábrica de Coñac Prussian de fraude.
Rusia es el principal mercado para los productos agrícolas, así como para las bebidas alcohólicas y sin alcohol exportadas por Armenia. Las exportaciones armenias a Rusia totalizaron casi 3.000 millones de dólares el año pasado. En comparación, las empresas armenias exportaron bienes por valor de 667 millones de dólares a los países miembros de la Unión Europea.