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Lunes 30 de Marzo - Buenos Aires - Argentina
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Opinion - Zaruhi Hovhannisian
Defensora de derechos humanos: "El poder legitima la cultura de la violencia en Armenia"
30 de Marzo de 2026

"Como defensora de derechos humanos, observo en Armenia índices bastante elevados de intolerancia, tensión en el ambiente y discurso de odio, que pueden generar en las personas distintos tipos de reacciones agresivas", declaró la defensora de derechos humanos Zaruhi Hovhannisian en diálogo con la corresponsal de Azg.am, al referirse al arresto de dos hermanos estudiantes tras el incidente ocurrido el día anterior en la iglesia Santa Ana.

"Esto es precisamente la consecuencia, no la causa, de lo que estamos viendo. En realidad, la manifestación de emociones por la fuerza, la provocación de distintos tipos de tensiones y la difusión del discurso de odio se dan de ambos lados. Siempre digo que el poder dicta los estándares, el listón dentro del cual pueden desarrollarse los procesos en Armenia: en particular, se vuelve aceptable la metodología del aumento de la dosis de odio, de los gritos, de las groserías y de la demostración de fuerza mediante esos métodos, lo cual puede generar exactamente este tipo de resultados.

¿Cuántas veces hemos visto en los órganos políticos, en la Asamblea Nacional, escenas de violencia física que quedan completamente impunes y sin ningún tipo de respuesta?

Ahora estamos viendo una consecuencia en la que personas completamente indefensas, al incorporarse a ese discurso y comenzar a utilizar el mismo vocabulario, se convierten a la vez en perpetradoras y víctimas de esas relaciones", dijo Zaruhi Hovhannisian, añadiendo que esto es el resultado de relaciones socialmente inaceptables: la violencia engendra violencia.

Según la defensora, la protesta cívica debe excluir cualquier elemento de violencia debe excluir cualquier elemento de violencia.

"Durante años hemos estado en posiciones activistas y llevado a cabo numerosas acciones, pero siempre de carácter absolutamente pacífico. Fueron acciones de desobediencia civil; no hubo ningún intento de provocación policial ni de otro tipo, y no cedimos ante las provocaciones. Esas acciones también generaron comunidad: las personas se acercaron por las ideas. Lo importante aquí son las ideas, no la metodología de la violencia que se utiliza. Reitero: esto es el resultado de un clima generalizado de intolerancia; no es solo el problema de las personas involucradas, sino de todos los métodos que han legitimado la posibilidad de resolver cuestiones mediante la demostración de fuerza y el uso de la violencia", señaló.

La defensora subrayó que las personas que no saben manejar sus propias emociones se encuentran en las situaciones más vulnerables.

Ante la pregunta sobre qué expectativas tiene respecto a la justicia en el caso de los hermanos menores de edad, Zaruhi Hovhannisian respondió que el sistema suele ser siempre más benévolo con los menores, algo que se ha podido constatar a lo largo de los años.

"En Armenia son bastante pocos los menores que se encuentran en instituciones penitenciarias, y considero que con los hermanos detenidos debe aplicarse una metodología completamente diferente. La sociedad debe tomarse más en serio la aplicación de medidas coercitivas contra menores, porque los menores son el espejo de nuestra sociedad. Si la sociedad es intolerante y portadora de una cultura de violencia, los menores pueden convertirse, incluso inconscientemente, en portadores de esa cultura, imitando el comportamiento de los adultos.

El ejemplo de estos menores debe servir de alerta para todos, para comprender que las pasiones no deben tensarse ni polarizar a la sociedad, sino conducirla hacia un diálogo constructivo", concluyó la defensora.

Recordemos que los hermanos detenidos tras el incidente ocurrido el día anterior en la iglesia Santa Ana son alumnos del 12.º año de la escuela secundaria N.º 29 A. Margarian de Ereván. Según lo ocurrido, los guardaespaldas de Pashinian empujaron a un joven que les había dicho: "No me mirés así", tras lo cual fueron detenidas tres personas.

Cabe destacar que, según informó la abogada Lusine Martirósian, los hermanos gemelos padecen una enfermedad incompatible con el encarcelamiento.

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