El viernes 24 de abril, el Memorial "No Me Olvides" de Rosario —ubicado en Dorrego y el río Paraná— fue escenario de un acto histórico para la comunidad armenia local. A 111 años del genocidio perpetrado por el Estado Turco entre 1915 y 1923, la Colectividad Armenia de Rosario estrenó su primer documental testimonial: "Del Ararat al Paraná: Memorias Infinitas", proyectado a cielo abierto, frente al río.

La producción —de 25 minutos— recoge testimonios de descendientes de sobrevivientes del Genocidio que llegaron a Rosario y construyeron aquí su vida. Es el primer trabajo audiovisual de esta naturaleza realizado por la comunidad armenia rosarina, y cosechó importantes reconocimientos institucionales: fue declarado de Interés Municipal por el Concejo Municipal de Rosario, de Interés por la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe y de Interés por la Cámara de Senadores provincial. El Concejo Municipal también adhirió a la conmemoración del 111° Aniversario del Genocidio Armenio.

El acto convocó a numerosas autoridades de la ciudad y la provincia. Estuvieron presentes la presidenta del Concejo Municipal María Eugenia Schmuck, la presidenta de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe Clara García, el senador provincial Ciro Seisas, la ex intendenta y diputada nacional Mónica Fein, el concejal Fabrizio Fiatti y la concejala Carolina Labayru. También acompañaron el Cónsul Honorario de la República de Armenia, Sr. Murad Yousoufian; el Rector de la Universidad Nacional de Rosario, Dr. Franco Bartolacci; el Director General de Colectividades y Migraciones de la Municipalidad de Rosario, Sr. Gastón Torres; Mons. Germán Carmona en representación del Arzobispado de Rosario; el Sr. Juan Sarrafian en representación del Arzobispado Apostólico Armenio; y el Presidente Honorario de la Colectividad Armenia de Rosario, Sr. Juan Danielian.

Con esa pregunta —formulada por su hija de ocho años— abrió su discurso la presidenta de la Colectividad Armenia de Rosario, Anabela Avedisian. Una pregunta que, dijo, "encierra milenios de historia" y obliga a detenerse para mirar hacia atrás y hacia adelante al mismo tiempo.

"Elegir ser armenio es, ante todo, un acto de resistencia", afirmó Avedisian. Y recordó que hace más de un siglo, en la noche del 24 de abril de 1915, el gobierno de los Jóvenes Turcos arrestó y asesinó a un centenar de intelectuales armenios en Constantinopla, dando inicio a un plan sistemático de exterminio que costó la vida a un millón y medio de personas.
Con una oratoria que alternó entre la historia y lo personal, Avedisian recordó a sus cuatro abuelos que —como los de tantos descendientes presentes esa noche— no eligieron ese destino, pero sí eligieron "plantar semillas de granada, hojas de parra, uvas, damascos y duraznos en una tierra nueva" y transmitir a sus hijos una lengua que quisieron borrar.
También evocó las palabras del embajador estadounidense Henry Morgenthau, quien durante el genocidio le preguntó a Talaat Pasha —uno de sus principales responsables— si destruir a todo un pueblo era justificación suficiente. La respuesta fue brutal: "Los que hoy son inocentes, mañana pueden ser traidores." Fue con ese criterio que asesinaron a un millón y medio de personas.
"No elegimos la historia que nos precede. Pero sí eligieron algo mucho más poderoso: volver a empezar. Eligieron que el dolor no fuera la última palabra." — Anabela Avedisian
"No contaban con nuestra terca y luminosa voluntad de seguir existiendo. Nuestra presencia aquí es su mayor derrota." — Anabela Avedisian
El acto incluyó la entrega de dos placas por parte de la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, junto a los concejales Carolina Labayru y Fabrizio Fiatti: la adhesión del Concejo a la conmemoración del 111° aniversario y la declaración de Interés Municipal del microdocumental. También se informó que esa noche el Monumento Nacional a la Bandera estaba iluminado con los colores de la bandera armenia.
El cierre convocó a los presentes —primero a los niños, "futuro y esperanza de la colectividad"— a depositar claveles en el Memorial Nomeolvides, símbolo oficial del reclamo armenio desde 2015.
La noche cerró con la misma fuerza con que comenzó, con las palabras que Avedisian le devolvió a su hija:
"No, hija, no elegimos ser armenios. Pero sí elegimos, cada día, vivir como armenios." — Anabela Avedisian
Miriam Bidyeran Secretaria de la Colectividad Armenia de Rosario