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PREMIO MEJOR MEDIO DE PRENSA PUBLICADO EN LENGUA EXTRANJERA - MINISTERIO DE LA DIASPORA DE ARMENIA 2015
Iglesia - Presidente de la Institución Administrativa de la Iglesia Armenia
Reportaje a Varty Manoukian
08 de Enero de 2021

Sardarabad - Concluyó un 2020 muy especial, la Iglesia Armenia no estuvo exenta de lo que ocurrió en el mundo y, en nuestro caso, en la Argentina. Qué nos puede contar como Presidente de la Institución Administrativa de la Iglesia Armenia. ¿Cómo fue este tiempo de pandemia para el Instituto San Gregorio El Iluminador y todas las actividades que se llevaban a cabo en el complejo del Centro Armenio?

Varty Manoukian : El comienzo del año nos encontró programando un 2020 que pintaba muy positivo y con muchísimos proyectos nuevos. Cuando se fue confirmando la pandemia, no hubo otra prioridad que comenzar a implementar las medidas que se iban informando como recomendaciones y paliativos en la lucha mundial contra el Covid 19.

Integramos un comité de evaluación y nos pusimos a trabajar para decidir los pasos a seguir.

La realidad era terrorífica porque estábamos luchando contra un fantasma, literalmente.

Con el apoyo incondicional del cuerpo directivo de los colegios y el permanente diálogo con las autoridades de gobierno, se fueron dando los pasos que nos llevaron a resultados más que satisfactorios frente a una catástrofe a nivel mundial.

Se transformó la vida de todos, nadie tenía claro cuál era el futuro, si podría continuar con el trabajo que tenía, no se sabía cómo reaccionaría cada ámbito familiar, cómo enfrentaríamos los desastres económicos que se avizoraban. Fueron meses de mucha tensión e incertidumbre. Íbamos monitoreando los otros establecimientos educacionales que tienen relación con nuestra institución y debemos reconocer que el profesionalismo demostrado en los colegios Arzruni, Bakchellian y Tertzakian, al igual que el San Gregorio, permitió capear una situación que parecía inmanejable. Los equipos docentes de todos los colegios de las instituciones armenias hicieron un esfuerzo enorme para mantener la calidad educativa de los chicos y eso fue altamente valorado por los padres.

Debemos reconocer a su vez el acierto del gobierno de la Nación al implementar el programa ATP, que ayudó a que algunos establecimientos educacionales pudieran tener un pequeño alivio en sus economías naturalmente deficitarias.

En cuanto al sacrificio de los padres, que con gran esfuerzo continuaron cumpliendo con sus obligaciones, en muchos casos los colegios tuvieron que adaptarse a situaciones económicas complicadas en cada hogar. Todo esto dio como resultado que se pasara muy satisfactoriamente una situación que pintaba desastrosa.

Con respecto al resto de las actividades sociales y culturales que se realizan en nuestro ámbito institucional, obviamente también han debido reconfigurarse en base a la nueva realidad, sin embargo, no han perdido intensidad, se aprovecharon los medios y canales digitales para difundir nuestra cultura, arte, historia, idioma, tanto para nuestra colectividad como para la sociedad argentina y muchísima gente en todo el mundo que simpatiza con la causa armenia.

Nuestras redes se han consolidado como referencia comunitaria, incluso a nivel mundial, armenios de diferentes países siguen nuestras publicaciones a diario.

Por otro lado, a pesar de las restricciones que hubo en la actividad de nuestro cementerio, el personal se desempeñó sin inconvenientes y cada vez que fue posible nuestros sacerdotes cumplieron con el apoyo y acompañamiento de los familiares que atravesaron el desgarrador trance de perder a un ser querido.

 

Sardarabad -¿Cómo fue este tiempo de pandemia para la Iglesia Armenia en Argentina y cómo se comportó el armenio de Buenos Aires con respecto a la Iglesia?

Varty Manoukian : Respecto a las iglesias, no hubo grandes retos, ya que las pautas las marcaban muy claramente tanto el gobierno nacional como el de la ciudad de Buenos Aires. En un principio con mucha incertidumbre, pero luego se fueron afianzando formas de poder seguir brindando el apoyo espiritual a las personas que lo necesitaban, tanto la Iglesia Surp Kevork de la provincia de Córdoba, con la decisión y el apoyo de su comisión directiva, como nuestra Catedral San Gregorio El Iluminador, organizaron la transmisión de las ceremonias religiosas a través de las redes sociales.  

La Iglesia Apostólica Armenia sigue siendo el ámbito que el armenio en cualquier parte del mundo toma como principal entidad que aúna y representa a la colectividad, más allá de las distintas simpatías sociales y políticas. Este rol histórico de nuestra Iglesia no se ha modificado. La pandemia tal vez haya incluso incrementado la necesidad de la gente de tener un sustento espiritual en el que apoyarse, y esto se ha visto reflejado en cada celebración de la Santa Misa. Al tener la posibilidad de ver la ceremonia en vivo desde su casa, muchos se han unido a la transmisión, probablemente sin seguir atentamente todo el rito, pero sí como un acompañamiento espiritual para este momento tan difícil que nos tocó vivir. Fundamentalmente para la gente mayor, ha sido sumamente necesario y valorado. El nivel de acompañamiento de las ceremonias online es altísimo, con miles de visualizaciones semanales, desde todas partes de la Argentina y el mundo. Recibimos mensajes de agradecimiento permanentemente y pedidos de continuar con la transmisión aún luego de la pandemia ya que muchos no pueden venir hasta aquí o son de otras ciudades y países y se han aficionado a nuestra misa. A su vez, tanto el arzobispo Kissag Mouradian como todos los religiosos han estado permanentemente cerca de nuestra comunidad y listos para contener, ayudar y orar por cualquier miembro de la colectividad que lo necesitara, cumpliendo con humildad y servicio su rol religioso y espiritual. 

 

Sardarabad - La Iglesia armenia fue no sólo nuestro refugio de fe, sino también nuestro Estado, nuestra Patria durante siglos. ¿Qué rol tiene la Iglesia Armenia en estos días?  

 Varty Manoukian: La Iglesia Armenia es cierto que fue factor de unión y protección nacional. Durante los dos mil años de historia hubo altibajos, seguramente algunos errores, pero el saldo está a la vista, la Iglesia supo ser la cabeza cuando no tuvimos Estado y supo acompañar a la nación en sus momentos más difíciles.

Pudo también aggiornarse y expandirse cuando vio que sus hijos se refugiaban en el mundo entero, cuando se desparramaban en cien países, la Iglesia los acompañó y no los abandonó, esto es indiscutible, si no vean la impresionante expansión de la estructura religiosa en el mundo con su centro histórico de Echmiadzin, no existe otra organización similar en la historia de la Nación Armenia. Claro que debe seguir actualizándose para poder continuar con la enorme misión que tiene, es el brazo más poderoso de nuestra Nación.

Hay que cuidarla y atenderla, hubiésemos desaparecido hace siglos sin su existencia.  

 

Sardarabad - Nuestros jóvenes, a diferencia de las generaciones anteriores, no se sienten muy cerca de la iglesia, ¿por qué? Qué podemos hacer para que sientan que la iglesia les pertenece, que es su lugar. 

 Varty ManoukianEs complejo el tema de la participación de la juventud en la Iglesia y creo que es un problema universal.

La Iglesia Armenia es la más antigua del mundo. A diferencia de otras, tiene una serie de ritos y tradiciones muy fuertes y arraigadas que no son tan fáciles de modificar o adaptar a los cambios generacionales, modas, usos y costumbres sociales.

El mundo cambia constante y radicalmente, la forma en que nos comunicamos, nos relacionamos con los otros, sin embargo, la Iglesia mantiene prácticamente la misma forma de transmitir su mensaje hace mucho más de un milenio. Entonces, cada nueva camada se va alejando un poco de esas formas. Tal vez habría que buscar la manera de ir adaptándose un poco a cada etapa histórica, sin modificar obviamente lo sustancial ni los dogmas de Fe.  Se debe hablar con el idioma de los jóvenes para poder llegar a ellos. 

 

 Sardarabad - Como uno de los miembros fundadores de IARA, y obviamente de activa participación en lo ocurrido en el 2020, ¿qué conclusión, que reflexiones nos puede dejar?  

 Varty Manoukian : Es un tema para seguir conversando con los dirigentes comunitarios. IARA fue la continuación más o menos parecida a la comisión de trabajo que se formaba para la conmemoración de los 24 de Abril. Se constituía una mesa presidida por nuestro Arzobispo Kissag Mouradian, Monseñor Pablo Hakimian, el Pastor Enok Elmasian y representantes de todas las corrientes político-institucionales de nuestra comunidad. Con el correr de los años se pensó que sería bueno tener un "ámbito de consulta" permanente para debatir y conversar sobre algunas cuestiones que involucran al interés general de la comunidad, sin determinar cuáles serían esos temas, e ir viendo los pasos a seguir de acuerdo a lo que surgiera.

Creo que debemos seguir recorriendo este camino. 

 

Sardarabad - Este año para los armenios fue además particular por la guerra que comenzó el 27 de septiembre. ¿Supo la Diáspora, y nuestra comunidad en particular estar a la altura de las circunstancias?? 

 Varty Manoukian : El ataque producido por Turquía y Azerbaiyán nos puso frente a una situación impensada y una realidad que nos golpeó muy mal.

Armenia tiene que proyectar un plan de varios años teniendo como objetivo el desarrollo del país basado en tres patas imprescindibles: su potencial humano, su potencial económico y un objetivo diplomático. Para ello debe levantar la cabeza, observar y analizar a la distancia todas sus posibilidades. Hay países que se formaron apoyados en su pueblo esparcido por el mundo.

Nosotros tenemos una hermosa nación con gente sacrificada. Hay que apuntalar y hacer desarrollar el país teniendo en cuenta todas las posibilidades con que contamos, incluida la Diáspora. Es fundamental que la Diáspora llegue a la madurez de dejar intereses mezquinos y se comprometa a un desarrollo de Armenia como si ella fuese su único factor de vida.

La Diáspora tiene que entender que sin Armenia no tiene oxígeno y muere.

Aquí es donde hay que armar una agenda común, siempre sostuve que no puede ser que con las empresas armenias que hay en el mundo, no se pueda lograr un sistema de ida y vuelta como “leimotiv” de nuestro compromiso como nación, y aquí va el reto, se necesitan condiciones justas y transparentes para que este desarrollo sea permanente, y eso sólo se logra con un gobierno fuerte, honesto y con el apoyo del pueblo. Armenia debe hacer lo imposible para brindar esas condiciones. Todo lo demás no sirve y pone en riesgo la misma existencia nacional.

Nuestros enemigos ancestrales son invencibles en las condiciones actuales que rigen el planeta y nosotros no tenemos posibilidad de cambiarlas. 

 Aún estamos con mucho dolor por lo sucedido. Creo que desde la Diáspora en general, y desde Argentina en particular, se ha hecho todo lo posible por ayudar a Armenia y Artsaj. Se ha observado un interés, un compromiso y una participación comunitaria muy grande, ya sea informándose constantemente y estando muy pendientes de los acontecimientos, movilizándose de manera masiva en todas las marchas y manifestaciones que se han realizado, que han sido muy numerosas, como incluso colaborando económicamente a través del Fondo Nacional Armenia.

No obstante, es posible que quizás podríamos haber tenido un rol más protagónico e influyente, y esto no solamente por carencias propias, sino también por el lugar que Armenia le otorgó a la Diáspora. Tal vez desde el Estado armenio, en coordinación con la propia Diáspora, podría trabajarse de manera más intensa y organizada, replantear su función y objetivos.

 

 Sardarabad - ¿Cómo fue la comunicación con Su Santidad Karekín II, el Katolikós de Todos los Armenios, durante la pandemia y la guerra? ¿Cómo ayuda la Iglesia armenia, para estar presente ante las familias de nuestros soldados, de los mutilados y de todos los que regresaron del frente de batalla con todas las consecuencias de lo vivido? 

 Varty Manoukian : Nuestra comunicación con la Santa Sede todo este tiempo fue casi permanente. Nuestro Vehapar Karekín II seguía personalmente todos los acontecimientos no sólo de la guerra, sino también de la situación desencadenada en nuestra comunidad y en toda la Diáspora como consecuencia de la derrota.

Los trabajos realizados por todas las instituciones para apoyar a Armenia durante la guerra fueron muy importantes.

La Iglesia Armenia participó muy activamente de todas las labores programadas por el Fondo Nacional Armenia en este sentido, que fue la entidad oficial mundial encargada de canalizar esta ayuda.

La movilización de la juventud y de las instituciones fue fundamental para poder concretar aportes económicos al Fondo Armenia. 

 

 Sardarabad - ¿Qué le pasó a Varty Manoukian durante todos estos meses de aislamiento y luego durante la guerra? 

 Varty Manoukian : Lo que conllevó la pandemia fue adaptarse a situaciones totalmente novedosas e insospechadas. Hubo que realizar grandes esfuerzos para salir adelante. No fue muy distinto a lo que nos pasó a todos. Lo mismo con respecto a la guerra. Lo viví con inmensa preocupación, dolor y contacto permanente. Nos cambió el horario de vida, vivíamos conectados y pendientes de las novedades, a las tres, cuatro de la mañana, con las primeras noticias que aparecían en Armenia.

Entre todo lo pésimo y doloroso que significó el 2020 para el mundo y para Armenia, tuve sin embargo en lo personal un acontecimiento maravilloso que cambió mi vida; fui abuelo por primera vez, nació mi nieta Ariana. 

 

 Sardarabad- Por último, ¿qué nos puede dejar como mensaje? 

 Varty Manoukian : Creo que hay que fortalecer a las instituciones armenias locales, apuntando a la participación de la comunidad en ellas y fundamentalmente apoyar el rol de los colegios armenios, buscar a todos aquellos alumnos que están alejados de la vida comunitaria en escuelas del Estado.

Todo descendiente de armenios debería asistir al colegio armenio.

Este es uno de nuestros grandes desafíos, por el que trabajamos permanentemente.

Con el apoyo de nuestra comunidad, iremos acercándonos a esta meta aspiracional.

Por último, quiero agradecer al Semanario Sardarabad, a todos los medios e instituciones armenias por el trabajo permanente, y a nuestra querida colectividad, que somos como una gran familia.

Les deseo a todos un gran año, con salud, paz y alegría, que podamos cumplir nuestras metas y sueños, teniendo siempre presente nuestra armenidad y a nuestra amada Armenia, aportando cada uno todo lo posible desde su lugar, apoyando a las instituciones, manteniendo firme el reclamo de justicia y reparación del Genocidio Armenio, acompañando las actividades comunitarias, compartiendo y difundiendo la cuestión armenia. 

 Sardarabad : Muchas gracias! Feliz año!

 

 

 

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