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Iglesia - Santa Sede de Etchmiadzin
Celebró la festividad de los primeros Iluminadores de Armenia
29 de Noviembre de 2025

El 29 de noviembre, la Iglesia Apostólica Armenia celebró la festividad de los primeros iluminadores del pueblo armenio: San Tadeo y San Bartolomé, apóstoles de Cristo.

Por medio de una encíclica patriarcal de Su Santidad Karekín II, Patriarca Supremo y Katolikós de Todos los Armenios, la festividad fue proclamada como día de peregrinación de la Sagrada Lanza de Dios.

Con motivo de la fiesta, en la Catedral Madre de Santa Echmiadzín se celebró la Divina y Santa Liturgia, presidida por el Katolikós. El celebrante principal fue Su Eminencia el Obispo Daniel Fntgyan, director de posgrado del Seminario Gevorkian del Catolicosado.

A la solemne ceremonia asistieron los primados de las diócesis de la Iglesia Armenia, monjes del Catolicosado y numerosos peregrinos.

Durante la Santa Liturgia, encabezada por la procesión eclesiástica, el Katolikós Karekín II llevó a la Catedral la Sagrada Lanza, considerada de origen divino.

En su sermón, el obispo Daniel destacó el significado espiritual de la festividad de los primeros iluminadores de Armenia:

“Los Apóstoles no vinieron a Armenia con ejércitos, ni con planes políticos, ni con promesas de gloria nacional. Vinieron con la esperanza y el amor de Jesucristo y de Su Reino. Y este Evangelio dio nacimiento al primer pueblo cristiano. Este es nuestro verdadero tesoro, esta es nuestra herencia, y este es el alma de Armenia”.

Refiriéndose a los desafíos actuales, el obispo subrayó que el pueblo armenio ha conservado su identidad y su Santa Iglesia a lo largo de los siglos no por la fuerza, sino por la lucha conjunta, el sufrimiento compartido y la fe común:

“Nos hemos sostenido unos a otros desde los desiertos hasta los exilios, hasta el genocidio, hasta las persecuciones silenciosas. No hemos sobrevivido por ser fuertes, sino porque éramos un solo cuerpo: una sola Iglesia, una sola oración, una sola visión, una sola esperanza: Cristo crucificado y resucitado. (…) Nuestros apóstoles nos recuerdan que la esperanza del país no son las victorias políticas, sino la resurrección espiritual y una vida de santidad”.

El obispo exhortó a los presentes a arrepentirse, examinar su corazón, rechazar el veneno de la división y tratarse mutuamente como miembros del Cuerpo de Cristo.

Al finalizar la Santa Liturgia, el Katolikós bendijo al pueblo con la oración de “Protección” y con la milagrosa Sagrada Lanza, tras lo cual los fieles tuvieron la oportunidad de venerar y besar esta reliquia cristiana universal.

katolikós con el ghegart

 

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