Nosotros, los Obispos Primados de la Diáspora y los Legados Patriarcales, expresamos nuestra profunda preocupación por la situación de detención del Arzobispo Mikael Ajapahian y del Arzobispo Bagrat Galsdanian.
Para nuestro pueblo creyente, para la Iglesia Apostólica Armenia y para nuestra clase sacerdotal, resulta inusual y profundamente doloroso que dos altos dignatarios eclesiásticos permanezcan retenidos por el sistema judicial de la República de Armenia.
Consideramos que la medida cautelar de prisión preventiva impuesta contra ellos podría sustituirse por otras medidas alternativas que permitan su libertad, mientras se lleva a cabo un proceso judicial justo.
Conociendo de cerca la trayectoria vital de nuestros dos hermanos espirituales, su labor personal y pastoral, su vida de servicio eclesial, así como su autoridad moral y pública, estamos convencidos de que, si se les concede la libertad, en modo alguno obstaculizarán el curso de la investigación ni del juicio.
Nuestra esperanza y sincero deseo es que los procesos judiciales contra ambos arzobispos se desarrollen de manera abierta y transparente, basados exclusivamente en el imperio de la ley y la justicia, garantizando la igual protección de los derechos de todas las partes.
Seguimos orando por la salud y el bienestar de nuestros hermanos espirituales, y tenemos plena confianza en que, como resultado de un proceso legal y justo, serán absueltos y se les restablecerán plenamente todos sus derechos.
18 de agosto de 2025
Primados de la Diáspora y Legados Patriarcales de la Santa Iglesia Apostólica Armenia: