La Iglesia Apostólica Armenia celebra hoy el Jachverats, la fiesta de la Exaltación y glorificación de la Santa Cruz, una de las cinco grandes fiestas —tagavar— del calendario litúrgico armenio y la última de ellas en el transcurso del año eclesiástico. Este año la celebración corresponde al domingo 13 de septiembre.
Según la definición de San Krikor Datevatsí, la Santa Cruz se convirtió en “el puente que une el cielo y la tierra”, aquella que abre las puertas del cielo y concede como herencia el Reino celestial.
De acuerdo con la tradición de la Iglesia, cuando la Cruz de Cristo fue hallada en el Gólgota y elevada ante los fieles, San Jacobo el Hermano del Señor (años 33-62), el primer obispo de Jerusalén, entonó el sharakán "Ante tu Cruz, Cristo, nos postramos", el himno litúrgico armenio de veneración a la Cruz. Con el paso del tiempo y durante los largos siglos de persecución contra los cristianos, el lugar donde se encontraba la sagrada reliquia volvió a quedar desconocido.
La tradición cristiana atribuye a Santa Elena, madre del emperador Constantino el Grande, el hallazgo de la Cruz de Cristo en Jerusalén, hacia el año 326, junto con el obispo Macario de Jerusalén y otros fieles. Macario elevó entonces la Cruz para que pudiera ser contemplada y venerada por el pueblo.
Por orden de Constantino se levantó posteriormente sobre los lugares de la Crucifixión y la Resurrección el gran complejo de la Basílica de la Santa Resurrección o Santo Sepulcro, que fue solemnemente inaugurado el 13 de septiembre del año 335. Al día siguiente, 14 de septiembre, los fieles se reunían en el Gólgota, donde la Cruz era elevada públicamente para su veneración. De esta celebración surgió la tradición litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz.
La festividad adquirió una significación particular varios siglos después, a raíz de la recuperación de la Santa Cruz de su cautiverio persa.
En el año 614, durante la guerra entre los imperios persa sasánida y bizantino, las tropas persas conquistaron Jerusalén y se llevaron consigo la reliquia de la Cruz. Tras años de enfrentamientos, el emperador bizantino Heraclio logró imponerse militarmente a Persia. La tradición armenia destaca en aquellas campañas la importante participación de los regimientos armenios comandados por Mzhezh Gnuní, que contribuyeron a las victorias bizantinas.
Después de la derrota persa, la reliquia fue recuperada y finalmente restituida solemnemente a Jerusalén por Heraclio hacia 629-630. La tradición conservada por la Iglesia Armenia señala que, en su recorrido, la Cruz liberada fue trasladada a través de Armenia, en medio de grandes celebraciones y ceremonias religiosas, antes de llegar a Constantinopla y ser finalmente devuelta a Jerusalén.
Por ese motivo, el Jachverats no recuerda solamente el hallazgo y la elevación de la Cruz, sino también su liberación, su regreso y su glorificación, convirtiéndose en la principal de las celebraciones que la Iglesia Apostólica Armenia dedica a la Santa Cruz.
La Iglesia Apostólica Armenia celebra el Jachverats el domingo comprendido entre el 11 y el 17 de septiembre. En 2026, la festividad corresponde al domingo 13 de septiembre.