Este domingo, 29 de marzo, la Iglesia Apostólica Armenia celebró la entrada triunfal de nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén con la festividad del Dzaghkazart, que por decreto del Katolikós Karekin Segundo, Supremo Patriarca y Katolikós de Todos los Armenios, ha sido proclamada Día de Bendición de los Niños.

Con motivo de esta jubilosa celebración, tras el oficio matutino y bajo la presidencia del Katolikós de Todos los Armenios, tuvo lugar en la Sala de Oración y Encendido de Velas de la Sede Madre de Etchmiadzin la ceremonia del Andastán —la bendición de los cuatro puntos cardinales— y el rito de bendición de los niños. Su Santidad impartió su bendición a los numerosos niños congregados en la Sede Madre, obsequiándoles con cruces, mientras que entre los fieles se distribuyeron ramas de sauce bendecidas durante la ceremonia del Andastán.

En el marco de esta luminosa festividad, en la Catedral Madre de Etchmiadzin —el templo sobre el que descendió el Unigénito— se celebró la Santa e Inmortal Liturgia bajo la presidencia de Su Santidad Karekin Segundo. El celebrante fue el Reverendo Padre Zakaria Baghumian, Archimandrita Supremo y Director del Centro de Predicación de la Sede Madre.
En su homilía, el padre Zakaria reflexionó sobre el significado espiritual del día:
«Jesús entró en Jerusalén no para ser glorificado, sino para padecer y ser crucificado por la salvación de la humanidad. Quienes hoy lo aclaman, mañana le pedirán a Pilatos que lo crucifique. Esta luminosa festividad es una singular prueba de fe, en la que importa no solo el alabar y glorificar, sino también la fidelidad incondicional a Dios y al rico patrimonio espiritual que nos dejaron nuestros padres. Por ello, abramos las puertas de nuestro corazón y permitamos que Jesús entre y reine en él, guiándonos hacia la victoria y el Reino de los Cielos».
Al término de la Santa Liturgia, y bajo la presidencia del Patriarca de Todos los Armenios, se reiteró el rito de bendición de los niños.
