El Parlamento iraní advierte que la pérdida de Syunik atentaría contra sus intereses nacionales y reitera su oposición a cualquier injerencia externa en el Cáucaso.
El 29 de julio se celebró en Teherán una sesión de la Comisión Permanente de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní (Majlis), en la que se abordó la situación política en la región tras la guerra de 12 días.
Uno de los temas centrales fue la cuestión del llamado “corredor de Zangezur”, declarado por Irán como una “línea roja”.
El diputado Alaeddin Boroujerdi recordó que la posición oficial de Irán sobre Zangezur ha sido transmitida en reiteradas ocasiones tanto a Vladímir Putin como a Recep Tayyip Erdogan. Subrayó que, en la coyuntura actual, la removilización de Irán en Zangezur adquiere una importancia estratégica.
Por su parte, el portavoz de la comisión, Ebrahim Rezaei, destacó el papel exclusivo de Armenia como puente que conecta a Irán con el continente europeo. Al mismo tiempo, advirtió sobre las aspiraciones de Bakú respecto del “corredor”, afirmando que la pérdida de la provincia armenia de Syunik contradice los intereses nacionales de Irán, ya que podría significar la pérdida de un vecino vital.
Rezaei añadió que el actual gobierno de Armenia no está en condiciones de defender Syunik, y reiteró la postura iraní de que los problemas del Cáucaso deben resolverse con la participación de los países de la región, sin injerencia externa.