Alíev no descarta una salida total del Consejo de Europa y defiende el rol de EE.UU. en el proceso de paz
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de que su país abandone por completo el Consejo de Europa, en momentos en que también celebró el papel de Estados Unidos en las negociaciones de paz con Armenia. Las declaraciones se dieron durante la apertura del IV Foro Mediático Global de Shushí, la ciudad histórica armenia bajo ocupación azerbaiyana desde la guerra de 2020.
"No hablamos de suspender o congelar la membresía; estamos considerando de manera inequívoca la posibilidad de salir por completo de la organización", afirmó Alíev, quien aseguró además que el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, le pidió personalmente que no avance con esa medida y que busque otras vías para "mejorar la situación". Según trascendió, incluso llegó a sugerir que una salida total del organismo prácticamente no tendría impacto en la vida del país.
El mandatario sostuvo que Azerbaiyán viene sufriendo desde hace dos años "discriminación y trato sesgado" dentro del Consejo de Europa, y calificó de "infundadas" las críticas de la Unión Europea hacia Bakú. El trasfondo de ese reclamo tiene fecha: a fines de junio, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) expresó en sesión plenaria su preocupación por la represión de las voces críticas y el aumento significativo de presos políticos en Azerbaiyán, señalando que las leyes aprobadas en los últimos años derivaron en la asfixia del periodismo independiente, la oposición política real y la libertad de expresión ciudadana.
En el mismo discurso, Alíev sostuvo que Bakú normalizó por completo la relación con Moscú, luego de la fuerte crisis diplomática desatada a fines de diciembre de 2024 por el derribo de un avión de Azerbaijan Airlines.
El corredor de Zangezur y la firma en Washington
Alíev también se refirió al proceso de paz con Armenia y destacó que el liderazgo de Estados Unidos comprende la importancia estratégica del llamado "corredor de Zangezur", al que describió como una vía clave para conectar Azerbaiyán con la región de Najicheván. Según el mandatario, la gestión norteamericana "trabajó de manera muy efectiva" y contribuyó a que Ereván entendiera que ese proceso de paz también es relevante para Armenia.
El presidente azerbaiyano recordó el encuentro en la Casa Blanca, donde junto al presidente Donald Trump y al primer ministro armenio firmó una declaración conjunta trilateral, mientras los cancilleres de ambos países rubricaron además un preacuerdo de paz.
Consultado sobre los riesgos internos vinculados a provocaciones ideológicas, Alíev minimizó cualquier amenaza doméstica y remarcó que "el Estado y la sociedad azerbaiyanos son fieles de manera inquebrantable a los principios consagrados en la Constitución". Sin embargo, admitió que los riesgos físicos externos sí existen: "dada la naturaleza de la guerra moderna, prácticamente ningún país puede considerarse completamente seguro", dijo, en una referencia a la posición de Azerbaiyán entre dos Estados en conflicto bélico —Rusia y Ucrania—, y remarcó que resulta imposible predecir con precisión el curso de esas guerras ni sus consecuencias futuras.