El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía emitió el domingo 28 de junio, la Nota N.° 121, en la que rechaza de manera categórica la resolución aprobada esta jornada por el gabinete israelí en relación con los hechos de 1915.
El comunicado turco sostiene que el gobierno israelí busca "encubrir sus propios crímenes" mediante la adopción de una resolución política sobre el Genocidio Armenio, y califica la iniciativa de "malintencionada" e incompatible con "los hechos jurídicos e históricos". Ankara señala que Israel "aplica una represión sistemática contra el pueblo palestino a la vista de todo el mundo" y que se encuentra actualmente bajo proceso ante la Corte Internacional de Justicia por presunta comisión de genocidio contra la población de Gaza.
El texto hace referencia explícita a las órdenes de arresto dictadas por la Corte Penal Internacional contra el primer ministro Benjamin Netanyahu e integrantes de su gobierno en el marco de la investigación por crímenes contra civiles palestinos, presentando esa circunstancia como el verdadero contexto de la decisión israelí.
Llamativamente, la nota turca no menciona en ningún momento la palabra "armenios". El comunicado habla únicamente de "los hechos de 1915" y de "una resolución política", sin nombrar al pueblo víctima ni al crimen en cuestión. El gesto no es casual: refleja la práctica negacionista de Ankara, que desde hace más de un siglo evita reconocer la identidad de las víctimas como parte de su estrategia de dilución y distorsión histórica.
Turquía concluye la nota reafirmando su determinación de trabajar para que el gobierno israelí "rinda cuentas ante la justicia" por los crímenes cometidos contra la población civil palestina.