El gabinete aprobó este domingo 28 de junio la resolución por unanimidad. La decisión, impulsada por el canciller Gideon Saar, aguarda ratificación parlamentaria y cierra décadas de evasión diplomática.
El Estado de Israel dio este domingo un paso que durante treinta años sus propios gobiernos bloquearon: reconoció formalmente el Genocidio Armenio. El gabinete reunido este 28 de junio aprobó por unanimidad la resolución presentada por el canciller Gideon Saar, que reconoce el exterminio perpetrado contra el pueblo armenio durante los últimos años del Imperio Otomano y condena toda forma de negación o distorsión de esa verdad histórica.
"Nunca es tarde para hacer lo correcto", declaró Saar al conocerse el resultado de la votación. El canciller había anunciado el jueves su intención de llevar la propuesta al gabinete, describiéndola como un deber "moral e histórico". La resolución reconoce el asesinato de un millón e medio de armenios y la destrucción de una civilización milenaria, e instruye al Ministerio de Relaciones Exteriores a impulsar su ratificación ante la Knéset (parlamento unicameral del Estado de Israel).
Treinta años de puertas cerradas
El reconocimiento del Genocidio Armenio fue debatido en Israel en incontables ocasiones. Siempre encontró la misma respuesta: el ejecutivo lo bloqueó. En 2018, con más de cincuenta legisladores dispuestos a votar a favor en el pleno de la Knéset, el gobierno de Netanyahu canceló la sesión. Hoy ese mismo Netanyahu respalda la resolución.
La razón de fondo nunca fue un secreto: Turquía. Durante décadas, Ankara fue un pilar de la política exterior israelí en Oriente Medio. Ese vínculo se fue erosionando y terminó de colapsar con la guerra en Gaza. Desde entonces, Turquía es uno de los principales operadores diplomáticos en favor de Hamas, y Erdogan pasó a ser, en palabras del propio Netanyahu, un "dictador antisemita". El reconocimiento del Genocidio llega, entonces, en el peor momento de esa relación bilateral. Sus impulsores insisten en que se trata de un deber moral. Sus críticos señalan que el momento elegido habla por sí solo.
La comunidad armenia: bienvenida con memoria
Saar informó haber recibido el agradecimiento formal de la Iglesia Armenia y de la comunidad armenia de Jerusalén. Mencionó también a la diáspora global y destacó a Argentina y Brasil entre sus centros más importantes, comunidades formadas en gran medida por sobrevivientes y descendientes del propio Genocidio que hoy se reconoce.
Pero la satisfacción no es unánime dentro de la comunidad. Hay quienes recuerdan que entre 2020 y 2023, cuando Azerbaiyán —con respaldo turco— atacó Artsaj y bombardeó territorio armenio, Israel era uno de los principales proveedores de drones y armamento a Bakú. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Armenia convocó entonces al embajador israelí en Ereván para protestar formalmente.
Lo que falta
La resolución aprobada este domingo debe ser ratificada por la Knéset para constituir un reconocimiento pleno del Estado de Israel. Ese trámite parlamentario se producirá en las próximas semanas. Si prospera, Israel se sumará a los 32 países que ya reconocen formalmente el Genocidio Armenio.