Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas y se preparan para celebrar conversaciones directas el próximo viernes en la capital pakistaní, en lo que representa el primer contacto diplomático cara a cara desde el inicio del conflicto armado desatado el 28 de febrero de este año.
El anuncio fue confirmado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actuó como mediador clave entre Washington y Teherán e invitó formalmente a ambas delegaciones a reunirse en Islamabad el 10 de abril para negociar un acuerdo definitivo que ponga fin a todas las disputas.
¿Quiénes negociarán?
Según la agencia iraní ISNA, la delegación de Irán estaría encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, figura central en la estructura de liderazgo de Teherán durante el conflicto. Sin embargo, la agencia Tasnim —vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)— citó fuentes anónimas que indicaron que aún no se ha definido oficialmente quién liderará la delegación iraní, y llamó a los medios a evitar difundir "especulaciones inoportunas". Por el lado estadounidense, la delegación sería conducida por el vicepresidente JD Vance.
Las condiciones del cese de hostilidades
El presidente Donald Trump anunció la suspensión de los ataques contra Irán condicionada a que Teherán garantice la reapertura inmediata, completa y segura del Estrecho de Ormuz —vía por la que transita un quinto del suministro mundial de petróleo y gas, que Irán había cerrado en represalia por los ataques. El canciller iraní, Abbas Araghchi, confirmó que el paso seguro por el estrecho será posible mediante coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes.
Trump señaló que EE.UU. recibió una propuesta de 10 puntos de Irán y que la considera una "base viable para negociar". Entre esos puntos se incluyen el control iraní sobre el Estrecho de Ormuz, el derecho al enriquecimiento de uranio, el levantamiento de todas las sanciones y la retirada de fuerzas estadounidenses de la región. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán proclamó estos términos como una "victoria histórica".
Israel: apoyo con matices
La oficina del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu expresó que Israel apoya la decisión de Trump de suspender los ataques contra Irán durante dos semanas, pero con una condición explícita: que Irán abra los estrechos de manera inmediata y cese todos los ataques contra EE.UU., Israel y los países de la región. Además, el comunicado israelí fue contundente en señalar que el alto el fuego no incluye al Líbano, donde Israel continuó sus operaciones militares incluso horas después del anuncio, contradiciendo las declaraciones del primer ministro Sharif, quien afirmó que la tregua regía "en todas partes, incluido el Líbano".
Israel también respaldó los esfuerzos estadounidenses para que Irán deje de representar una amenaza nuclear, balística y terrorista para América, Israel, los vecinos árabes de Irán y el mundo entero.
El rol de Pakistán, Irán confirma su participación
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, confirmó telefónicamente a Sharif la participación de Irán en las negociaciones. El primer ministro pakistaní describió el intercambio como una conversación "cálida y sustanciosa" y agradeció a la dirigencia iraní "la sabiduría y la visión de largo plazo" demostradas al aceptar la propuesta de Islamabad. Sharif reafirmó el compromiso de Pakistán con la paz y la estabilidad regionales.
Un panorama cargado de desconfianza
Pese al clima de alivio, analistas señalan que ambas partes llegan a la mesa con profunda desconfianza mutua: las dos rondas previas de negociaciones fueron interrumpidas por acciones militares de EE.UU. e Israel. El Consejo de Seguridad Nacional iraní advirtió que, ante el menor error del adversario, Irán está preparado para reanudar operaciones militares con "plena fuerza".
El mundo observa con atención. Lo que ocurra en Islamabad el viernes podría definir el curso de uno de los conflictos más explosivos de la década.