La Santa Sede de Etchmiadzin emitió una firme declaración en la que condena enérgicamente la decisión de la Fiscalía General de Armenia de iniciar un proceso penal contra Su Santidad Karekin II, Katolikós y Patriarca Supremo de Todos los Armenios, así como la prohibición de salida del país impuesta por las autoridades.
En un comunicado oficial publicado el 14 de febrero de 2026, la institución eclesiástica sostiene que estas medidas son infundadas, ilegales y de claro carácter político, y que constituyen una injerencia directa en los asuntos internos de la Iglesia Apostólica Armenia. También critica que esta actuación obstaculiza la labor pastoral del Katolikós y representa un desprecio hacia los millones de fieles y hacia una de las instituciones espirituales y culturales más antiguas de Armenia.
La Santa Sede subraya que tales decisiones dividen a la sociedad armenia y dañan la autoridad y reputación internacional de la República de Armenia. En su comunicado se solicita revisar de inmediato las decisiones tomadas contra Karekin II, así como contra seis obispos miembros del Consejo Supremo Espiritual y el secretario de la institución, quienes también estarían afectados por el proceso penal.
Este pronunciamiento se produce en medio de un conflicto más amplio entre la Iglesia Apostólica Armenia y el Gobierno armenio, que ha incluido detenciones de clérigos, acusaciones cruzadas entre autoridades y líderes religiosos, y debates públicos sobre la separación entre la Iglesia y el Estado en Armenia. Organizaciones locales e internacionales han expresado preocupación por la situación, calificando ciertas acciones como una violación de la libertad religiosa y de los derechos humanos fundamentales.
Karekin II es Katolikós de Todos los Armenios desde 1999 y lidera la Iglesia Apostólica Armenia desde la histórica sede de Etchmiadzin.