La reapertura del paso fronterizo de Margara traería beneficios económicos significativos para toda la región del Cáucago Sur
La viceministra de Economía de Armenia, Anushik Avetian, anunció que la apertura de la frontera con Turquía tendrá un impacto rápido y positivo en la economía armenia, especialmente en el sector turístico y de servicios.
Durante una visita al cruce fronterizo de Margara, Avetian explicó que la primera fase contempla permitir el paso de ciudadanos de terceros países y diplomáticos, lo que generará un aumento inmediato en los flujos turísticos entre ambas naciones.
La frontera entre Armenia y Turquía permanece cerrada desde 1993, cuando Ankara la selló en solidaridad con Azerbaiyán durante el conflicto de Nagorno-Karabaj. Esta reapertura parcial marca un paso histórico hacia la normalización de relaciones entre ambos países vecinos.
La funcionaria enfatizó que Armenia, como país sin salida al mar con dos de sus cuatro fronteras cerradas, enfrenta serios problemas logísticos. "Dependemos enormemente del puesto de control de Lars", señaló Avetian, refiriéndose al paso fronterizo entre Georgia y Rusia, que frecuentemente se cierra por condiciones climáticas.
La apertura del cruce con Turquía permitirá a las empresas armenias:
"Las fronteras cerradas han incrementado los costos logísticos durante muchos años, han limitado la competencia y han creado grandes problemas para los productores armenios en asegurar su lugar en el mercado global", agregó la viceministra.
Avetian destacó que la reapertura fronteriza es crucial para la agenda de diversificación de exportaciones de Armenia. Según estudios de expertos, se espera un incremento de hasta 20% en los flujos de inversión, no solo en Armenia sino en toda la región.
El gobierno armenio está realizando un estudio detallado para evaluar el impacto económico completo que tendrá la apertura de fronteras, incluyendo las interconexiones que creará y los cambios que generará en la cooperación y desarrollo económico regional.
La Unión Aduanera UE-Turquía, vigente desde 1995, permite el libre movimiento de productos industriales entre ambos territorios. Dado que Armenia podría acceder a este espacio comercial a través de su frontera con Turquía, las oportunidades de exportación de Armenia hacia la UE podrían expandirse, particularmente en el área de bienes industriales, señaló Avetian.
La viceministra subrayó que las fronteras abiertas crearán beneficios para toda la región, no solo para Armenia. "La activación de los flujos de tránsito y el acortamiento de las cadenas de suministro son beneficiosos para todas las partes involucradas. Esto mejorará la competitividad y el atractivo de la región a lo largo de las rutas comerciales internacionales", concluyó.