Postergan la audiencia en la causa penal contra el Katolikós Karekín II y seis obispos
La audiencia prevista para hoy 30 de octubre, en la causa penal contra Su Santidad Karekín II, Katolikós de Todos los Armenios, y seis obispos miembros del Consejo Espiritual Supremo, fue postergada. Así lo informó su abogado defensor, Ara Zohrabian, en un breve comunicado dirigido a “los compatriotas interesados en esta causa”.
Según precisó el letrado, la sesión que debía realizarse este viernes 30 de octubre a las 16 horas fue reprogramada para el viernes 6 de noviembre a las 11, en la sede del tribunal en la ciudad de Echmiadzín. No trascendieron los motivos de la postergación.
La audiencia de hoy tenía particular relevancia: en la sesión anterior, celebrada el 18 de septiembre, la defensa había pedido al juez Serge Rushanian, del Tribunal de Primera Instancia de la provincia de Armavir, que desestimara la causa o, en su defecto, que elevara la cuestión a la Corte Constitucional. El magistrado había anunciado que resolvería sobre esos planteos en la audiencia de este 30 de octubre.
El origen de la causa
El Katolikós y los obispos están acusados, en virtud del artículo 507 del Código Penal, de obstaculizar el cumplimiento de una resolución judicial mediante el uso de sus atribuciones. El expediente gira en torno al obispo Kevork Saroyan, primado de la Diócesis de Masiatsotn, quien fue removido de su cargo por orden de Karekín II el 10 de enero. Saroyan recurrió a la Justicia, que dictó una medida cautelar para que siguiera en funciones; el Consejo Espiritual Supremo, sin embargo, lo redujo al estado laical por desobediencia. La Fiscalía sostiene que esa decisión violó la orden judicial.
Junto al Katolikós están imputados los arzobispos Natan Hovhannisian y Haigazun Nacharian, y los obispos Vahan Hovhannisian, Makar Hagopian, Mushegh Babaian y Hovnan Hagopian.
La defensa y la Santa Sede de Echmiadzín sostienen que la Justicia armenia no tiene competencia sobre asuntos internos de la Iglesia, cuya autonomía está garantizada por la Constitución, y que la propia medida cautelar ya constituía una intromisión en la vida eclesiástica.
Un proceso accidentado
Desde que la causa llegó a los tribunales, el proceso estuvo marcado por idas y vueltas. En la primera audiencia, el 7 de agosto, a la que asistieron el Katolikós y los obispos, el juez Hagop Manukian se excusó alegando un conflicto de intereses: había recibido su matrícula de abogado de manos de Zohrabian, cuando éste presidía el Colegio de Abogados. El caso pasó luego a Rushanian, quien lo derivó a Ereván; un juez de la capital lo envió a su vez a la Corte de Casación, que finalmente lo devolvió al tribunal de Armavir.
Mientras tanto, desde febrero pesa sobre Karekín II una prohibición de salir del país, lo que le impide visitar las comunidades de la diáspora. La defensa reclamó en reiteradas ocasiones el cese inmediato de la persecución penal y el levantamiento de esa restricción.
La causa se inscribe en el enfrentamiento abierto entre el gobierno de Nikol Pashinian y la jerarquía de la Iglesia Apostólica Armenia: el primer ministro viene reclamando públicamente la renuncia del Katolikós.