Vazken Sarkisian, de puño y letra
Meri Harutiunian, jefa de la oficina del tercer presidente de Armenia, dio a conocer en su página de Facebook una nota manuscrita del Sbarabed (comandante en jefe) Vazken Sarkisian, fechada el 18 de octubre de 1999: apenas nueve días antes de que fuera asesinado en el atentado contra la Asamblea Nacional.
Aquel 27 de octubre de 1999, un grupo armado de cinco hombres encabezado por Nairi Hunanian irrumpió en el Parlamento armenio en plena sesión y abrió fuego contra la conducción del país. Murieron ocho personas, entre ellas el primer ministro Vazken Sarkisian, el presidente del Parlamento, Karen Demirchian, los dos vicepresidentes del cuerpo, un ministro y tres diputados.
Sarkisian y Demirchian habían formado meses antes el bloque Unidad, que ganó las elecciones parlamentarias de mayo de ese año y concentraba el poder político del país. Los atacantes mantuvieron decenas de rehenes durante toda la noche y se entregaron a la mañana siguiente, tras negociar con el presidente Robert Kocharian. En 2003 fueron condenados a cadena perpetua. El atentado, cuyos autores intelectuales nunca fueron esclarecidos a satisfacción de buena parte de la sociedad armenia, sigue siendo una de las heridas más profundas de la Armenia independiente.
Al publicar el manuscrito, Harutiunian escribió:
«Tuve la suerte de trabajar con líderes que pusieron la patria, el Estado y la nación por encima de sí mismos y de todo lo demás: Antranik Markarian, Vazken Sarkisian y Serge Sarkisian.
Aunque son personalidades muy distintas entre sí, tienen rasgos en común, que podrán confirmar quienes conocieron a estas tres figuras estatales y nacionales en el trabajo y en la vida.
No les gustaba (ni les gusta) la autopromoción y evitaban en lo posible las relaciones públicas. Eran hombres de acción; no les gustaba (ni les gusta) posar frente a las cámaras ni hablar durante horas. Los caracterizaban (y caracterizan) la modestia, la paciencia y la amplitud de miras. La lista podría seguir, si se suman la lealtad hacia los amigos y otras cualidades importantes.
Esta es una nota manuscrita de Vazken Sarkisian sobre Tserakir («Impronta»).

Tserakir era un ciclo televisivo creado para mostrar el estilo de trabajo —la “impronta”— del gobierno de Vazken Sarkisian. Me habían invitado como jefa de redacción y comentarista del programa, para presentar cada semana, por la televisión pública, la actividad del primer ministro y del gobierno.
Vazken seguía con atención todas las emisiones y, cuando era necesario, hacía sus observaciones. Esta es una de ellas, del 18 de octubre de 1999, poco antes de los trágicos acontecimientos.
Con la modestia que lo caracterizaba, propone usar poco la palabra “primer ministro” y emplear con más frecuencia la palabra “gobierno”.
Para mí, esta nota es un recuerdo muy valioso. Comienza con la evaluación del primer ministro sobre el trabajo realizado, y la indicación que sigue da cuenta de la humildad de Vazken Sarkisian y de su condición de líder que valoraba el trabajo en equipo.
Quizás algún día decida donar el manuscrito a un museo, pero por ahora forma parte de mi preciada colección de notas manuscritas de mis superiores, que conservo con cuidado.
Que Dios guarde en la luz y en la paz el alma del recordado primer ministro Vazken Sarkisian y de todas las víctimas del trágico 27 de octubre».