El vicesecretario del Consejo de Seguridad ruso, Alexei Shevtsov, sostuvo que la ampliación de la planta de Firebird AI en Hrazdan puede provocar un déficit eléctrico y dejar datos armenios al alcance de Washington. También cuestionó a Estados Unidos y Francia como posibles socios para una nueva central nuclear.
El vicesecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Alexei Shevtsov, afirmó que el centro de datos de inteligencia artificial que la empresa estadounidense Firebird AI inauguró en agosto en la ciudad armenia de Hrazdan necesitará nueva capacidad de generación eléctrica para llegar a los 300 MW anunciados para fines de 2027. Según dijo a la prensa rusa, eso puede llevar a Armenia a un déficit serio de electricidad que terminará afectando a los ciudadanos comunes.
Shevtsov señaló que 300 MW equivalen a casi una cuarta parte del pico de demanda invernal del sistema armenio, de 1,3 GW. Recordó además que la central nuclear de Medzamor, donde funciona sin fallas un reactor VVER-440 de fabricación soviética, aporta cerca del 30% de la electricidad que produce el país.
La disputa por la nueva central nuclear
El funcionario se refirió también al debate sobre la construcción de otra central nuclear en Armenia, para la que se menciona como posibles socios a Estados Unidos y Francia. Según Shevtsov, Estados Unidos no construyó ni construye ningún reactor modular pequeño en el exterior, y Francia no dispone de esa tecnología.
"En los 17 años que llevó la construcción, a cargo de Francia, del tercer reactor de Olkiluoto, en Finlandia, entre 2005 y 2021, su costo se multiplicó casi por cuatro: pasó de 3.200 millones a 17.700 millones de euros", dijo. Agregó que Rusia construye hoy 30 reactores en el exterior, entre ellos modulares pequeños.
"Sin consentimiento de las autoridades armenias"
Shevtsov sostuvo que Firebird está sujeta a la legislación estadounidense, por lo que los servicios de inteligencia de ese país podrán acceder a todos los datos que se procesen en sus servidores. De ese modo, dijo, la información de organismos públicos, empresas y ciudadanos armenios quedará a disposición de Washington sin el consentimiento de Ereván.
"Centros de este tipo pueden utilizarse para tareas de análisis e inteligencia en beneficio de los servicios secretos occidentales, incluso contra Irán, Rusia y los países del Cáucaso Sur y de Asia Central", advirtió.
El vicesecretario recordó que en Armenia opera desde 2024 el centro de datos ruso OVIO, que a su juicio cubre por completo las necesidades de almacenamiento del sector privado y del Estado. Por eso, concluyó, el nuevo centro de Hrazdan es "evidentemente innecesario" para las necesidades internas del país.
El trasfondo
La planta de Hrazdan se inauguró el 8 de agosto pasado con una primera etapa de 500 millones de dólares y 6.144 procesadores gráficos de Nvidia. Esa etapa tiene una potencia de entre 15 y 18 MW. Los 300 MW corresponden al plan de expansión a más de 70.000 procesadores para fines de 2027, que por ahora es un objetivo anunciado por la empresa.
El cofundador de Firebird, Alexander Yesaian, sostuvo en agosto que el consumo actual no representa una carga significativa para el sistema eléctrico, aunque la demanda crecerá mucho si la ampliación se concreta. Según dijo, entre el 95 y el 97% de los clientes del centro están fuera de Armenia. El gobierno armenio, socio del proyecto, firmó un contrato a cinco años para comprarle capacidad de cómputo por 25 millones de dólares.
El centro de OVIO, filial de la estatal rusa Rostelecom, funciona desde mayo de 2024 en Abovian y tiene una potencia de 2 MW. Está orientado al almacenamiento y los servicios en la nube, no al cómputo de inteligencia artificial.
En materia nuclear, Ereván ya resolvió que su próxima central será de reactores modulares pequeños, pero todavía no eligió modelo ni proveedor y prevé hacerlo entre 2026 y 2027. Además de Estados Unidos y Francia, están en evaluación propuestas de Rusia, China y Corea del Sur. El primer ministro Nikol Pashinian aseguró que la decisión no tendrá un trasfondo geopolítico y que se guiará por precio, seguridad y plazo de amortización. Mientras tanto, el gobierno prevé extender la vida útil de Medzamor hasta 2036.
Las declaraciones de Shevtsov llegan cuando Estados Unidos gana presencia en dos sectores donde Rusia conserva un peso decisivo en Armenia, el energético y el de las telecomunicaciones. En mayo, Ereván y Washington firmaron un documento de asociación estratégica que incluye explorar la instalación de un reactor modular pequeño.