El primer ministro Nikol Pashinian busca desde el año pasado que el Katolikós Karekín II deje su cargo, y llevó ese objetivo al programa electoral de Contrato Cívico y al programa de su gobierno. El 24 de septiembre, su oficina publicó un informe de más de 70 páginas sobre la "crisis" en la Iglesia Apostólica Armenia, que propone como salida el alejamiento del Katolikós y la elección de uno nuevo. La Sede Madre de la Santa Echmiadzín lo rechazó por inconstitucional, anticanónico e ilegal.
Una semana después, Pashinian dijo que debía crearse una comisión investigadora y que habrá cambios legislativos para que sean los propios fieles quienes aparten al Katolikós. Al día siguiente, el 2 de octubre, quedó constituida en la Asamblea Nacional, a pedido de diputados oficialistas, una comisión investigadora con el objetivo declarado de estudiar la crisis que la actividad de varios clérigos habría provocado en la Iglesia. El propio primer ministro había adelantado que la comisión podría proponer reformas legales a partir de ese informe. La oposición ve en todo esto una intromisión del Estado en los asuntos internos de la Iglesia.
En ese marco, el bloque opositor "Armenia" anunció que no participará en los trabajos de la comisión. Lo comunicó en conferencia de prensa la jefa del bloque, Anna Krikorian.
Según la diputada, la comisión es inconstitucional en sí misma. "No puede existir una comisión así en la Asamblea Nacional, porque discutir los asuntos internos de la Iglesia no está entre sus atribuciones, como tampoco entre las del primer ministro", afirmó. Agregó que también es inconstitucional el punto del programa de gobierno que plantea la destitución del Katolikós, motivo por el cual los dos bloques opositores recurrieron a la Corte Constitucional.
Krikorian sostuvo además que el gobierno llena la realidad de "agendas falsas", cuando la verdadera agenda es la seguridad. Sobre el informe oficial que servirá de base a la comisión, señaló que incluye puntos vinculados, por ejemplo, con el abuso de menores, y contó que envió una consulta a la Fiscalía para saber si los tomó como denuncia de un delito. "¿Ahora ya es norma tomar cualquier chisme, incluso chismes armados a propósito, y convertirlo en tema de discusión a nivel estatal?", preguntó.
El diputado Levon Kocharian afirmó que las numerosas causas penales abiertas tienen un fin propagandístico: se inician, dijo, para que los informes salgan por la Televisión Pública y las redes sociales y los diputados oficialistas hablen del tema desde el estrado. A su juicio, con la comisión ocurre lo mismo. "Acá nadie se propone aclarar ni entender nada sobre la Iglesia. Están creando una nueva plataforma para hacer propaganda contra ella. Esto responde a los intereses de nuestros enemigos", sostuvo.
El abogado Hovhannes Jutoian fue más lejos. Dijo que los ataques contra la Iglesia son sistemáticos, tienen una lista concreta de participantes y por su naturaleza constituyen traición a la patria, porque van contra los intereses de la República de Armenia y del Estado armenio y sirven a los de Azerbaiyán y Turquía. Sostuvo que todos los involucrados, "sea el primer ministro, algún clérigo que haya quedado fuera de las filas o los periodistas de la Televisión Pública que hacen esta propaganda", deben ser juzgados por ese delito, que no prescribe y prevé prisión perpetua. "Más les vale entrar en razón y apartarse de estos procesos", advirtió.
La comisión será presidida por el diputado oficialista Arman Yeghoian, y la cantidad de miembros se definirá en la próxima sesión ordinaria. El otro bloque opositor, "Armenia Fuerte", tampoco participará: el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Aram Vartevanian, sostuvo que la iniciativa es inconstitucional y que ni el Ejecutivo ni el Legislativo pueden intervenir en la Sede Madre.