A partir del 1 de noviembre regirán en Armenia nuevas reglas para obtener la residencia. La reforma de la Ley de Extranjeros, aprobada por la Asamblea Nacional en enero, digitaliza todo el trámite, crea cupos anuales y fija por primera vez requisitos económicos concretos para quienes piden la residencia por actividad empresarial.
Para la diáspora, el cambio de mayor peso es otro: deja de otorgarse el estatus especial de residencia por diez años, el documento al que accedían los extranjeros de origen armenio. Los documentos ya emitidos conservan su validez hasta la fecha de vencimiento. El origen armenio seguirá siendo un motivo válido para pedir la residencia, pero dentro de las categorías comunes: temporaria o permanente.
La ley incorpora además la residencia permanente por inversión, aunque el Gobierno todavía no definió el monto mínimo exigido, y otra por servicios excepcionales prestados al país.
Requisitos para empresarios
Los empresarios individuales deberán acreditar una facturación de al menos un millón de drams (unos 2.750 dólares) en los 60 días previos a la solicitud, o tener esa suma en sus cuentas. Los socios de una sociedad comercial tendrán que haber aportado como mínimo dos millones de drams (unos 5.500 dólares) al capital social.
La residencia no queda asegurada una vez concedida: podrá anularse si en los 180 días posteriores no figuran impuestos liquidados por la actividad en los registros del Comité de Ingresos Públicos.
Primero un año, después cinco
Tampoco se podrá acceder de entrada a la residencia permanente de cinco años por la vía empresarial. Al principio se otorgará una residencia temporaria de un año, y la permanente recién podrá pedirse después de tres años de residencia temporaria.
La residencia permanente por vínculo familiar también se restringe: quedará limitada a cónyuge, padres e hijos.
Cupos, tasas y trámite en línea
El Gobierno fijará cada año cuántas residencias se concederán por cada tipo y motivo. Una vez agotado el cupo, el sistema dejará de aceptar solicitudes. A menos de un mes de la entrada en vigor, las cifras todavía no se publicaron.
Suben además las tasas: la de la residencia temporaria pasa de 105.000 drams (unos 290 dólares) a 150.000 drams (unos 415 dólares) y la de la permanente, de 140.000 drams (unos 385 dólares) a 250.000 drams (unos 690 dólares).
Las solicitudes se presentarán en una plataforma electrónica única, que reemplaza al sistema de turnos actual. Solo el retiro de la tarjeta de residencia seguirá siendo presencial.
Las solicitudes presentadas antes del 1 de noviembre se evaluarán con las normas anteriores, que no fijaban montos mínimos y dejaban el plazo de la residencia a criterio de la autoridad migratoria.