El canciller de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, afirmó que el ingreso y la salida de la ruta que atraviesa territorio armenio en el marco del proyecto TRIPP serán controlados por Azerbaiyán, en una conferencia de prensa conjunta con su par turco, Hakan Fidan, realizada en Bakú.
"El corredor de Zangezur tiene una importancia especial como nueva ruta del Corredor Medio", declaró Bayramov, retomando la denominación que Bakú utiliza para el proyecto y que Ereván rechaza por considerarla una amenaza a su soberanía territorial.
El funcionario azerí precisó que, del lado azerbaiyano, las obras de la autopista hacia la frontera con Armenia están completadas en un 95%, mientras que el proyecto ferroviario avanza en un 75%. Según Bayramov, ambas obras estarían terminadas en 2027. También señaló que en Najicheván ya comenzaron los trabajos de reconstrucción de la vía férrea.
El tramo de 42 kilómetros del ferrocarril que conecta a Najicheván —y por extensión a Turquía— con Azerbaiyán continental atraviesa territorio de Armenia. Esto forma parte del corredor de Zangezur», señaló Bayramov, en referencia al eslabón armenio que aún resta completar dentro de esa cadena ferroviaria. Agregó que los trabajos de diseño deberían concluir este año y que las obras físicas comenzarán en 2027, y remarcó que la finalización del proyecto "tiene una importancia clave", ya que permitirá conectar a Europa con Turquía y Azerbaiyán.
Una disputa de fondo: ¿ruta soberana o corredor con estatus especial?
Las declaraciones de Bayramov reavivan una controversia que atraviesa toda la negociación del proyecto conocido oficialmente como TRIPP (Trump Route for International Peace and Prosperity), impulsado por Washington tras la cumbre de agosto de 2025 en la que Nikol Pashinian, Ilham Aliyev y Donald Trump rubricaron un principio de acuerdo de paz.
Mientras Ereván describe la TRIPP como una vía terrestre y ferroviaria que opera bajo soberanía y jurisdicción armenias, Bakú —y también Ankara— insisten en la fórmula "corredor de Zangezur", que para Armenia resulta inaceptable por evocar reclamos históricos sobre la región de Syunik. La diferencia no es meramente semántica: una ruta bajo control armenio implicaría la aplicación de leyes, aduanas y controles fronterizos propios, mientras que un "corredor" con puntos de entrada y salida gestionados por Azerbaiyán —como acaba de reafirmar Bayramov— limitaría la capacidad de Ereván de regular el tráfico entre territorio azerbaiyano y Najicheván.
Según lo informado hasta el momento, las tratativas técnicas sobre este tramo de 42 kilómetros continúan entre Estados Unidos y Armenia, sin que se haya difundido un texto definitivo que resuelva el estatus jurídico del corredor. Bakú viene sosteniendo públicamente que su tramo del proyecto está prácticamente listo para operar, mientras que del lado armenio el proceso documental sigue en curso, tanto a nivel interno como en la negociación con Washington.