Azerbaiyanos llevaron a diplomáticos extranjeros al Dadivank ocupado, y lo presentaron como "patrimonio de Albania Caucásica"
Representantes del cuerpo diplomático que visita estos días Karabaj y el Zangezur oriental fueron llevados por autoridades azerbaiyanas al complejo monástico armenio de Dadivank, en la región de Kelbajar, bajo el nombre que le impuso Bakú: "Khudavank". Según medios azerbaiyanos, a los visitantes se les relató la historia del monumento, aunque no queda claro qué versión de esa historia escucharon.
Vale la pregunta: ¿les contaron los azerbaiyanos que Dadivank es un monasterio armenio fundado en el siglo IX, cuando el propio concepto de "azerbaiyano" ni siquiera existía, por un discípulo del apóstol Tadeo llamado Dadé, de quien el complejo tomó su nombre? ¿Que "Khudavank" es apenas una deformación fonética azerí de "Khutavank" (monasterio sobre la colina), su nombre armenio original? ¿Les explicaron que durante la era soviética los azerbaiyanos usaron el monasterio como establo y depósito, y que el hollín que cubrió sus paredes durante décadas terminó, paradójicamente, protegiendo los frescos y los íconos hasta que los armenios pudieron limpiarlos y restaurarlos? ¿Les dijeron que fue Armenia quien reconstruyó y restauró Dadivank, y que Azerbaiyán se limitó a ocuparlo y tomarlo cautivo en un solo día?
Hajiyev: "patrimonio cristiano de la antigua Albania Caucásica"
En una segunda visita del mismo tipo, el asesor del presidente azerbaiyano, Hikmet Hajiyev, compartió con miembros del cuerpo diplomático un video de su propia recorrida por Gandzasar y Khudavank. Según los medios de Bakú, Hajiyev sostuvo que ambos templos forman parte del "patrimonio cristiano de la antigua Albania Caucásica", y afirmó que la iglesia a la que llamó "Gyanjasar" fue construida en el siglo XIII por Hasán Jalal, gobernante de esa supuesta Albania Caucásica.
El funcionario agregó que, durante los "años de ocupación" —en referencia al período en que Artsaj estuvo bajo administración armenia—, estos monumentos habrían sido objeto de "intervenciones externas" bajo la etiqueta de restauración, lo que —según él— dañó su autenticidad arquitectónica original. "Todo monumento histórico, cultural y religioso que se encuentra en Azerbaiyán, sin importar su origen o pertenencia religiosa, forma parte integral del rico patrimonio cultural de nuestro país. El Estado azerbaiyano está comprometido con la preservación, protección y restauración de esos monumentos. Estamos dispuestos a compartir esta experiencia con otros países, incluidos nuestros vecinos", declaró Hajiyev.
Lo que los medios azerbaiyanos no cuentan
La prensa de Bakú no informa si Hajiyev les contó a los diplomáticos cómo sus compatriotas, bajo auspicio estatal, destruyeron sistemáticamente monumentos armenios en el Artsaj ocupado: monasterios, iglesias y cementerios arrasados.
Tampoco queda claro si les dijo la verdad: que lo que Bakú llama "Gyanjasar" es en realidad Gandzasar, el monasterio armenio erigido en el siglo XIII, cuando el concepto de "azerbaiyano" no existía. Gracias a la dinastía Hasán-Jalalian, Gandzasar conservó su condición de centro espiritual armenio a lo largo de los siglos. Tras la anexión de la región a Azerbaiyán en 1923, el monasterio dejó de funcionar y solo pudo ser restaurado en 1993, una vez liberado del control azerbaiyano.