La prohibición a la mayoría de los productos armenios en Rusia casi no se sintió en las góndolas rusas. Así lo indica un informe del centro de análisis ruso Akzent: lo que dejó de llegar desde Armenia fue reemplazado rápido por Georgia y, en menor medida, por Azerbaiyán.
Entre enero y junio, las exportaciones azerbaiyanas a Rusia crecieron un 3% y superaron los 608 millones de dólares. En el mismo período, Georgia le vendió a Rusia 332 millones de dólares, y Armenia, 1.200 millones.
El tomate, el producto estrella del agro azerbaiyano, encabezó los envíos: 136.000 toneladas por 164 millones de dólares. Las ganancias de los exportadores de Azerbaiyán subieron un 10%, justo a costa de las verduras armenias que fueron perdiendo lugar.
En junio y julio, cuando Armenia no puede exportar por la veda de temporada, Azerbaiyán facturó más de 40 millones de dólares solo en frutas de carozo. Por los pasos fronterizos de Daguestán pasó un número récord de camiones azerbaiyanos cargados de cerezas, guindas, nectarinas (pelones) y duraznos. También se vendieron 48.000 toneladas de manzana por 39 millones de dólares: bajó un poco la cantidad (5,4%), pero subió casi un 10% lo facturado, porque una helada de mayo en el centro de Rusia encareció la fruta.
Azerbaiyán además le ganó terreno a Armenia en el pescado, un rubro donde los armenios eran fuertes con la trucha de lago y el sik (salmónido). Desde comienzos de 2026, Rusia le compra a Azerbaiyán un 43% más de productos del mar.
Cuando Armenia dejó de mandar jugos, aguas minerales y néctares, las fábricas azerbaiyanas ocuparon ese lugar vacío en los supermercados rusos: sus exportaciones de bebidas y productos envasados crecieron un 14% en el primer semestre.
Algo parecido pasó con los textiles. Armenia le vendía a Rusia ropa de punto ya terminada; Azerbaiyán, en cambio, pasó a ser el principal proveedor de la materia prima que usa la industria textil rusa. Las fábricas de Rusia migran en masa al algodón azerbaiyano, mientras en Azerbaiyán la superficie sembrada con esa fibra creció un 15%. La exportación de hilado azerbaiyano ya duplicó su volumen en lo que va del año.
Por ahora, sin sanciones: solo restricciones puntuales
Armenia mira cada vez más hacia la Unión Europea, pero por el momento Rusia no piensa sancionarla. Lo explicó Alexandr Krylov, doctor en Ciencias Históricas e investigador del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales (IMEMO) de la Academia de Ciencias de Rusia, en declaraciones que retomaron varios medios rusos.
En diálogo con Lenta.ru, el especialista dijo que, por el giro sostenido de Ereván hacia Occidente, Moscú ya no puede considerar a Armenia un aliado pleno como antes. Según Krylov, "este país sigue el camino de Moldavia, Ucrania y los países bálticos": Ereván estrecha lazos justamente con los países que hoy le generan más problemas a Rusia.
Aun así, el politólogo remarcó que Rusia, por una cuestión de principios, no aplica sanciones económicas contra Armenia, aunque sí tuvo que restringir el ingreso de algunos productos puntuales. Durante la primavera y el verano de 2026 ya se habían tomado medidas para limitar ciertas categorías de productos armenios. Esto pasa mientras crece la crisis alimentaria en Armenia: a fines de julio, el país solo producía el 20% del trigo que consume, y apenas entre el 3% y el 5% de las legumbres.
Con todo, dice el analista, Moscú prefiere esperar y ver, sin tensar la relación con Ereván pese a su acercamiento a la Unión Europea. Pero advirtió que el rumbo que tome de ahora en más la política exterior armenia puede terminar afectando la relación económica entre los dos países.
Kegham Mkrtchian