A un año exacto de la firma de la declaración conjunta en la Casa Blanca, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinian, sostuvo que discursos como el del "derecho al retorno" de los armenios de Nagorno Karabaj y de los refugiados armenios de Azerbaiyán y, del lado azerbaiyano, el reclamo sobre el "Azerbaiyán occidental", deben dejar de repetirse si se pretende que la paz alcanzada con Bakú se vuelva irreversible.
El mandatario difundió un mensaje con motivo del primer aniversario del encuentro trilateral del 8 de agosto de 2025 en Washington, impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, del que participaron junto al presidente azerbaiyano Ilham Alíev. En esa cumbre se estableció la paz entre Ereván y Bakú.
"La página del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán está cerrada, la paz está establecida y hoy la tenemos ante nuestros ojos: es nuestra vida, es nuestra cotidianidad. Establecer cualquier paz no es fácil, tampoco fue fácil establecer la nuestra. Pero derrumbar cualquier paz y reducirla a la nada es extremadamente fácil, y eso puede hacerse muy rápido, y cabe preguntarse si en ese caso se lograría volver a establecer la paz recién 35 años después", escribió Pashinian.
En ese sentido, apuntó sin rodeos contra quienes —"algunos deliberadamente, otros sin quererlo"— actúan hoy con una lógica que socava la paz, muchas veces bajo un discurso que se presenta como "patriótico". Para Pashinian, evitar la reiteración de los reclamos de retorno territorial y poblacional, tanto en Armenia como en Azerbaiyán, es una condición necesaria para garantizar el derecho de las próximas generaciones a una convivencia pacífica, un objetivo que calificó como prioritario y que dijo que ambos países deben perseguir superando cualquier discurso que lo contradiga.
El jefe de gobierno armenio agradeció a Trump por su "esfuerzo innegable" en el logro de la paz y felicitó tanto al pueblo armenio como al azerbaiyano por la fecha. "Por fin tenemos un día que nos apacigua y no nos enciende", sostuvo, y cerró su mensaje con un pedido de que descansen en paz todas las víctimas del conflicto, "para que nunca más" se repita. "¡Viva la paz!", concluyó.
Llamada telefónica con Alíev
El mismo 8 de agosto, Pashinián llamó por teléfono al presidente Alíev, según informó el Gobierno armenio. Durante la conversación, ambos líderes repasaron los avances registrados en el último año en la normalización de relaciones entre los dos países, en el marco del primer aniversario de la cumbre de paz de Washington, durante la cual —además de establecerse la paz— se rubricó el texto del acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán.
Los mandatarios destacaron especialmente el papel de Trump y del gobierno de Estados Unidos en el impulso del proceso de paz, y coincidieron en señalar el desarrollo del intercambio comercial y económico entre ambos países como una manifestación concreta de los beneficios de la paz. En ese contexto, mencionaron la exportación de derivados del petróleo azerbaiyano hacia Armenia, así como el transporte de carga en tránsito a través del territorio azerbaiyano hacia Armenia y desde Armenia hacia otros destinos.
Pashinián y Alíev también intercambiaron opiniones sobre la implementación de la ruta TRIPP (el corredor de conectividad acordado en Washington) y subrayaron la importancia de continuar impulsando el proceso de paz y de garantizar, a largo plazo, estabilidad, conectividad y cooperación económica en la región.