El primer ministro Nikol Pashinian brindó este martes ante la prensa su propia lectura de la conversación telefónica que mantuvo el lunes con el presidente ruso Vladimir Putin, y desmintió varios de los puntos que circulaban sobre el contenido del llamado.
Sin felicitación y sin ultimátum
Consultado sobre si Putin lo había felicitado por su continuidad al frente del gobierno tras las elecciones de junio, Pashinian fue directo: "si no quiso, no felicitó". Y agregó, con un dejo irónico, que "ahí hay una pregunta: ¿con quién estaba hablando entonces?".
El primer ministro también negó que Putin le haya fijado un plazo para resolver la cuestión del referéndum sobre el rumbo europeo o euroasiático de Armenia. Ante la consulta directa de los periodistas, calificó de inaceptable cualquier discurso sobre ultimátums y remarcó: "en lo que hace a nuestros derechos soberanos, las decisiones las tomamos nosotros", agregando que es el propio gobierno armenio el que debe decidir cuándo, o si, se llama a una consulta popular.
El diálogo, "logrado", según Pashinian
Al referirse al contenido general de la llamada, Pashinian la calificó de exitosa, "porque hablamos largamente", y sostuvo que ambas partes llegaron a un entendimiento común sobre el derecho legítimo de Armenia a construir alternativas para sí misma. Según explicó, le transmitió a Putin que Armenia ya anunció ese camino y va a seguirlo, sobre todo ahora que el pueblo armenio se pronunció en las urnas a favor de esa orientación. Recordó además que, durante la campaña electoral, ya había dicho que no concibe que la política de su gobierno derive en una situación donde Armenia no tenga alternativas: para Pashinian, la era de no tener alternativas quedó cerrada, y el país debe contar con ellas "siempre y en todos los asuntos".
El referéndum, condicionado a un paso previo
Sobre el pedido de convocar una consulta popular por la adhesión a la Unión Europea —tal como reclaman Rusia y sus socios de la Unión Económica Euroasiática (UEE)—, Pashinian precisó que ese referéndum solo es viable en la práctica una vez que Armenia presente una solicitud formal de ingreso a la UE y el tema se vuelva concreto.
Las restricciones a las exportaciones armenias
Pashinian también se refirió puntualmente al conflicto comercial con Rusia. Sostuvo que las restricciones que enfrentan las exportaciones de origen armenio al mercado ruso contradicen tanto el marco jurídico bilateral entre Armenia y Rusia como las propias normas de la Unión Económica Euroasiática, y planteó ante Putin la necesidad de adoptar medidas concretas para resolver el problema. Al mismo tiempo, remarcó la disposición del gobierno armenio a encauzar esas cuestiones a través de un diálogo abierto, de socios y amistoso.
La UEE, "paralizada", pero sin salida armenia a la vista
Al vincular ese conflicto comercial con el funcionamiento general del bloque, Pashinian fue categórico: "la UEE está paralizada y no funciona", y advirtió que, de no resolverse pronto esa cuestión, "esto será el comienzo del fin de la UEE". Pese a esa dureza, aclaró que Armenia no tiene planes de abandonar el bloque.