Armenia logró la inclusión de la Cueva de Areni-1 en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO, durante la 48.ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial, que se desarrolla en Busan, Corea del Sur, entre el 19 y el 29 de julio.
La candidatura, titulada "Cueva Areni-1: vida prehistórica y elaboración de vino en el valle del río Arpa", fue aprobada en el marco de la primera participación de Armenia como miembro pleno del Comité de Patrimonio Mundial. La delegación armenia está encabezada por Aram Hakobian, representante permanente de Armenia ante la UNESCO, e integrada por Harutyun Vanian, jefe del Departamento de Protección de Monumentos Históricos y Culturales del Ministerio de Educación, Ciencia, Cultura y Deporte, junto a cinco expertos nacionales.
La propuesta se elaboró en el marco de un memorando de cooperación firmado entre el Ministerio de Educación, Ciencia, Cultura y Deporte, la Fundación de Investigación de la Cueva Areni-1 y la ONG Consejo de Enoturismo de Armenia, entidad que financió el proyecto. El organismo destacó la iniciativa como un nuevo ejemplo de asociación público-privada exitosa en la preservación y promoción del patrimonio cultural armenio.
Con esta incorporación, Armenia elevó a ocho el número de sitios en la Lista Indicativa de la UNESCO, tras duplicar en los últimos tres años los cuatro sitios inscriptos originalmente en 1995.
La cueva de los pájaros
Conocida localmente como la Cueva de los Pájaros, Areni-1 se formó en los acantilados calizos del desfiladero del río Arpa, uno de los paisajes más imponentes del sur de Armenia. Ubicada en el cruce natural entre la depresión del Ararat y las tierras altas de Siunik, la cueva domina tierras aluviales fértiles cultivadas desde hace miles de años con huertos y viñedos.
Se trata de un sistema kárstico de múltiples cámaras, que incluye una pendiente de talud que desciende hasta el río Arpa, un refugio rocoso externo reforzado en la antigüedad con mampostería ciclópea, y tres galerías principales que se extienden más de 40 metros hacia el interior del acantilado, con nichos y cámaras laterales. La galería oriental se eleva más de 10 metros en su entrada, mientras que la galería central se adentra profundamente en la roca, generando microclimas oscuros y estables.
La superficie interior total ronda los 850 metros cuadrados, mientras que el sistema completo, junto con la terraza adyacente, supera los 7.800 metros cuadrados.
Ese entorno ofreció una protección natural excepcional para la conservación de materiales orgánicos, algo poco frecuente en el registro prehistórico mundial. Madera, cuerdas, textiles, cuero, restos vegetales e incluso residuos alimenticios se conservaron intactos durante seis milenios. La cueva forma parte de un paisaje cultural más amplio en el desfiladero del Arpa, donde relevamientos arqueológicos documentaron cerca de cuarenta cuevas con huellas de uso prehistórico. Sin embargo, Areni-1 es una de las más grandes, ricas e intensamente ocupadas de todas ellas.
La bodega más antigua del mundo
La relevancia científica del sitio se conoce desde 1997, cuando el arqueólogo Boris Gasparian recuperó obsidiana y herramientas óseas en la galería posterior de la cueva. Las excavaciones sistemáticas comenzaron en 2007, como proyecto conjunto del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Academia Nacional de Ciencias de Armenia, el Instituto Cotsen de Arqueología de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y el University College Cork, de Irlanda, con la posterior participación de especialistas de distintos países. Las campañas de campo, realizadas entre 2007 y 2014 y retomadas en 2023, produjeron hallazgos de repercusión mundial.
El más destacado es una instalación vitivinícola hallada en el fondo de la primera galería: una plataforma de arcilla compactada que desciende hacia un cántaro enterrado (kárasi), rodeada de otras vasijas con semillas, hollejos y tallos de uva. Los análisis químicos identificaron ácido tartárico y malvidina, marcadores concluyentes de la presencia de vino, en una instalación datada alrededor del 4000 a.C., lo que convierte a Areni-1 en la bodega más antigua conocida en el mundo.
En la misma cueva se halló, además, un zapato de cuero completo, confeccionado en una sola pieza de cuero vacuno y conservado en un pozo enlucido bajo una vasija de cerámica: se trata del calzado de cuero más antiguo hallado hasta hoy, junto con enterramientos rituales y un rico conjunto de artefactos.