Una misión arqueológica franco-armenia descubre un fresco excepcional de 2.700 años en Erepuní
Una expedición arqueológica franco-armenia sacó a la luz un fragmento de fresco de valor excepcional en el sitio antiguo urartiano de Erepuní, en las afueras de Ereván, la capital armenia. El hallazgo impresiona por la conservación casi intacta de sus capas de color, algo poco frecuente en piezas de esta antigüedad.
Según las primeras estimaciones de los especialistas, el fresco data de la segunda mitad del siglo VII a.C. o los inicios del siglo VI a.C.
La Embajada de Francia en Armenia calificó el descubrimiento como un logro mayor de la cooperación científica franco-armenia, y remarcó que las investigaciones conjuntas entre ambos países siguen dando resultados.
La misión arqueológica en Erepuní se desarrolla de manera ininterrumpida desde 2008, con el respaldo del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia, la Embajada francesa en Ereván, la Municipalidad de Ereván y el Instituto de Arqueología y Etnografía de Armenia. Actualmente está codirigida por Stéphane Deschamps, conservador del patrimonio francés, y Mikayel Badalyan, director del Museo de Erepuní. El sitio integra además la lista indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Erepuní, fundada en el año 782 a.C. por el rey urartiano Argishti I, es uno de los sitios arqueológicos más importantes de Armenia y una fuente clave para reconstruir la historia del antiguo reino de Urartu. Según los registros arqueológicos, el complejo palaciego llegó a tener más de 2.000 metros cuadrados de pinturas murales, entre las que se destacan escenas religiosas con representaciones del dios Jaldi, principal deidad del panteón urartiano.