El primer ministro Nikol Pashinian protagonizó este miércoles una rueda de prensa cargada de declaraciones personales y políticas, en la que abordó tanto su estilo de comunicación como la situación económica generada por las restricciones comerciales impuestas por Rusia a los productos agrícolas armenios, y la reunión entre los representantes de Armenia y Azerbaiyán.
"Soy un orador apasionado"
Al ser interrogado sobre su tono encendido en declaraciones públicas recientes, Pashinian no se disculpó: "Soy un orador apasionado. Si ahora hablo sobre un tema que me conmueve, voy a hablar con la misma pasión y energía." Instó a los periodistas a repasar sus intervenciones de hace uno, dos, diez o quince años: "Siempre hablé con vehemencia. Vayan y miren qué dije en la Asamblea Nacional sobre las mismas personas cuyos nombres mencionan hoy, cuando era diputado." Y cerró el punto con una reflexión: "Esto no es para mí una actuación política. Es la vida en la que vivo."
El damasco y la diversificación de mercados
En relación con la noticia publicada por el Financial Times sobre la preparación de ayuda de emergencia de la Unión Europea para compensar a Armenia por las restricciones de importación rusas, Pashinian agradeció la rapidez de respuesta de Bruselas pero prefirió enmarcar la situación como una oportunidad de diversificación, no como una crisis.
"No quisiera generar tensión adicional en torno a este tema, porque esto no significa que nos digan: 'cerraron el mercado ruso, vayan a buscar otro'. Al contrario, es una buena oportunidad para diversificar nuestra política", señaló el primer ministro.
Informó que, según el ministro de Economía, Armenia ya exporta a más de una decena de países nuevos, la mayoría de los cuales registraban exportaciones armenias nulas hasta hace poco. "No solo tenemos lotes: tenemos contratos para lotes grandes y a largo plazo." El principal desafío, dijo, ya no es encontrar mercados sino abastecer la demanda: "Los mercados que se abrieron ahora tienen expectativas y una demanda mucho mayores que todo lo que pudimos proveer en el período anterior."
Ante la pregunta de un periodista sobre productos que se estarían echando a perder por no poder exportarse, Pashinian respondió con ironía: "No existe ningún productor al que no se le haya podrido ni un damasco en el período anterior. La rosa se pudre, el damasco se pudre, el durazno se pudre: eso es parte inseparable del proceso productivo." Y añadió: "Cuando vemos un solo damasco podrido, se convierte en top news. Ese damasco se pudrió por toneladas antes, y nadie le prestó atención." Cerró con una pregunta retórica dirigida a los periodistas: "¿En su casa no se pudre el damasco? ¿En la mía no?"
La reunión Grigorian-Hadjiev
Sobre el encuentro entre el secretario del Consejo de Seguridad armenio, Armen Grigorian, y el asesor presidencial azerbaiyano Hikmet Hadjiev, Pashinian reveló que fue él quien encomendó a Grigorian estudiar la necesidad de celebrar dicha reunión, dado que expertos de ambos países habían detectado ciertas tendencias que podían agudizar la situación.
Rechazó de plano que se hubiera explicado a Azerbaiyán nada sobre la política interna de Armenia: "Lo que ocurrió es diplomacia: las partes se aclaran mutuamente sus posiciones." Subrayó que es preferible recibir información de primera mano antes que a través de terceros o medios de comunicación.
Consultado sobre si no resultaba "humillante" discutir asuntos armenios con un representante azerbaiyano, Pashinian rechazó categóricamente ese calificativo y definió el encuentro como "contactos", "aclaración de posiciones" y "diplomacia". Destacó además que la reunión se realizó en Armenia, lo que consideró significativo. Entre los temas abordados, mencionó personas privadas de libertad y gestión de fronteras, entre otras cuestiones.