David Ishkhanian, ex presidente del Parlamento de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj), cautivo en Bakú desde septiembre de 2023, transmitió un mensaje público durante una llamada telefónica con su familia el 28 de mayo: funcionarios azerbaiyanos les habrían indicado, ya en enero y febrero de 2024, que permanecerían detenidos mientras el gobierno armenio se opusiera a su regreso.
"Al principio, apenas podíamos creer semejantes afirmaciones. ¿Cómo podían nuestras propias autoridades no querer que regresáramos a casa? Pero desde la perspectiva actual, lamentablemente, todo ha quedado claro", expresó Ishkhanian.
Actualmente hay 20 ciudadanos armenios presos en Bakú, entre ellos ocho funcionarios estatales y militares. Ishkhanian señaló que el proceso judicial en su contra se ajusta a los vaivenes políticos que ocurren también dentro de Armenia.
El primer ministro Nikol Pashinian, quien reconoció en octubre de 2022 que Artsaj forma parte de Azerbaiyán, lleva adelante una encendida campaña de cara a las elecciones del 7 de junio, centrada en su concepto de "Armenia Real" y una "agenda de paz" con Azerbaiyán y Turquía.
En ese marco, las causas del reconocimiento del Genocidio Armenio, la autodeterminación del pueblo de Artsaj y el derecho de retorno de sus refugiados son tratadas por el gobierno como obstáculos para la paz. En campaña, Pashinian llegó a amenazar a opositores e increpó violentamente a refugiados de Artsaj que lo cuestionaron públicamente.
A pesar de todo, Ishkhanian aseguró que él y sus compañeros de cautiverio mantienen intactos sus principios: "Llevamos casi tres años aquí. Durante todo este tiempo, ni nuestros principios, ni nuestra razón, ni nuestro espíritu, ni nuestra voluntad nos han abandonado. Y no nos abandonarán."
El gobierno de Artsaj en el exilio continúa funcionando desde su Representación Permanente en Ereván. Una delegación parlamentaria encabezada por el presidente en funciones Ashot Danielian visitó Suiza entre el 29 de abril y el 1° de mayo para reunirse con legisladores suizos y organizaciones de derechos humanos, en el marco de la Iniciativa de Paz Suiza para Nagorno Karabaj, que busca garantizar un retorno digno y seguro para el pueblo de Artsaj.
Dicha iniciativa cuenta con el respaldo de un amplio espectro de partidos políticos armenios de cara a las elecciones del 7 de junio. La excepción más notable es el propio gobierno armenio: según informó la organización Christian Solidarity International, Ereván comunicó a funcionarios suizos su oposición a la iniciativa.