El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, llegó hoy a Ereván acompañado por su esposa Jeanette para una visita de pocas horas, realizada de paso en su regreso desde la India hacia Washington. Pese a su brevedad, la visita dejó resultados de primera magnitud.
En el aeropuerto internacional Zvartnots, Rubio y el canciller armenio Ararat Mirzoyan firmaron tres documentos de alto valor estratégico: la Carta de Asociación Estratégica Integral entre Armenia y Estados Unidos, un acuerdo marco de cooperación sobre el corredor TRIPP —ruta de conectividad impulsada por Washington— y un memorándum de entendimiento en materia de minería y procesamiento de minerales. Tras la ceremonia, ambos funcionarios realizaron declaraciones conjuntas ante la prensa.
Rubio destacó que los acuerdos abren Armenia a la inversión y la prosperidad económica sin afectar su soberanía, y presentó el corredor TRIPP como un modelo exportable de integración económica respetuosa de la independencia nacional.
La visita se produce en un contexto de profundo viraje en la política exterior armenia. Ereván ha congelado su membresía en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la alianza militar liderada por Rusia, y avanza en su proceso de acercamiento a la Unión Europea. Apenas semanas atrás, Armenia había sido sede de la cumbre de la Comunidad Política Europea y del primer encuentro histórico entre Ereván y la UE, eventos que Moscú observa con creciente inquietud.
La visita no estuvo exenta de polémica. El canciller Mirzoyan descartó cualquier vinculación entre el arribo de Rubio y las elecciones parlamentarias armenias previstas para junio. Sin embargo, el ex presidente Robert Kocharian sostuvo que la visita forma parte de la campaña electoral del primer ministro Nikol Pashinian y que Estados Unidos busca principalmente controlar la frontera con Irán y debilitar la influencia rusa en el Cáucaso Sur.