El dirigente político y azatamartic (combatiente por la libertad) armenio Arman Petrosian publicó una denuncia que sacude a la opinión armenia: la provincia de Syunik, columna vertebral del sur de Armenia, está hoy rodeada por 381 posiciones militares azerbaiyanas. De esas, 327 fueron establecidas después de la guerra de los 44 días —la derrota de 2020 que le costó a Armenia el control de Artsaj—, mientras que apenas 54 existían antes del conflicto. El mensaje concluye con una ironía amarga: "Y todavía nos venden 'paz'".
¿Qué es Syunik y por qué importa?
Syunik es la provincia más austral de Armenia, a menudo llamada "la columna vertebral del país" porque conecta el territorio armenio con Irán, su único acceso fronterizo abierto al mundo. Con el 80% de las fronteras armenias cerradas por el bloqueo turco-azerbaiyano que lleva más de tres décadas, el corredor con Irán es uno de los dos únicos accesos internacionales abiertos que tiene el país.
El cerco que comenzó en 2021
Tras el alto el fuego de noviembre de 2020, Azerbaiyán no se detuvo en Artsaj. El 12 de mayo de 2021, soldados azerbaiyanos cruzaron varios kilómetros hacia Armenia en las provincias de Syunik y Gegharkunik, ocupando aproximadamente 41 kilómetros cuadrados de territorio armenio reconocido internacionalmente. A pesar de los llamados del Parlamento Europeo, Estados Unidos y Francia, Azerbaiyán no retiró sus tropas.
Los monitores europeos del PACE lo confirmaron sobre el terreno: observaron posiciones militares azerbaiyanas instaladas dentro del territorio soberano armenio, en algunos casos muy por encima de cualquier línea fronteriza en disputa, incluyendo alturas estratégicas que dominan la carretera principal que une Ereván con la frontera iraní, en las regiones de Gegharkunik, Kapan y en las cercanías de la aldea de Nerkin Khand.
El International Crisis Group advirtió sobre las consecuencias concretas: esas posiciones le darían a Azerbaiyán una ventaja decisiva si se reanudaran los combates, ya que rodean varias aldeas armenias y controlan la carretera principal hacia Syunik. Expertos militares occidentales y armenios consultados por el organismo estimaron que las fuerzas azerbaiyanas necesitarían apenas dos días para avanzar por la región y cortar el sur de Armenia del resto del país.
El "proceso de paz" que no resuelve el cerco
El gobierno de Pashinian firmó en agosto de 2025 la Declaración de Washington junto al presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, con la mediación de Donald Trump. El acuerdo incluye la construcción de una ruta —denominada TRIPP (Trump Route for International Peace and Prosperity)— que conectaría el territorio azerbaiyano continental con su exclave de Najicheván a través de 43 kilómetros del territorio armenio de Syunik.
Sin embargo, el tratado de paz definitivo aún no fue firmado. Azerbaiyán condicionó su rúbrica a que Armenia modifique su Constitución y al cierre formal del Grupo de Minsk de la OSCE. Y los críticos señalan que el acuerdo no aborda el problema de fondo: la demarcación fronteriza en Syunik, el estatus de los armenios desplazados de Artsaj, la liberación de prisioneros de guerra y los mecanismos para prevenir nuevas hostilidades quedan sin resolver. Analistas advierten que, sin garantías ejecutables, el acuerdo corre el riesgo de convertirse en otro frágil alto el fuego.
Para la oposición armenia —de la que Arman Petrosian es una voz— el balance es demoledor: 381 posiciones enemigas rodean Syunik, 327 de ellas instaladas durante el gobierno de Pashinian, y el proceso de paz no contempla su retiro. La provincia que conecta Armenia con el mundo exterior permanece, en los hechos, bajo vigilancia militar azerbaiyana.
