"Hago un llamado a todos los armenios y a las personas de buena voluntad para que nos ayuden. Esto no es un juicio, es una vendetta etnopolítica. Hago esto en nombre de la justicia, la democracia, la defensa de los derechos humanos, en nombre de una paz real, y creo que este es el único camino en esta dirección."
El ex canciller de Artsaj, Davit Babaian, quien se encuentra detenido por Azerbaiyán, se dirigió desde la prisión de Bakú a todos los defensores de derechos humanos y personas de buena voluntad.
"Ahora quisiera presentar brevemente el proceso judicial, porque quién sabe qué puede pasarme mañana, y quiero que estén al tanto de lo que está ocurriendo en términos generales. Este juicio que se está llevando a cabo es, por supuesto, fabricado. Se violan groseramente todas las normas: las de humanidad, justicia, derecho internacional e incluso su propia legislación. Hago un llamado para que nuestra patriótica comunidad armenia se una y defienda nuestros derechos, porque recurriremos a los tribunales internacionales.Todos sus argumentos son fabricados, son globos de aire, sumamente débiles. Este juicio no es un juicio: es una vendetta etnopolítica, es un linchamiento etnopolítico dirigido contra el pasado, el presente y el futuro de nuestro pueblo.
Tantos fueron los abusos y las violaciones que incluso algunos abogados los señalaron, manifestando que llegará el momento en que sentirán vergüenza por todas esas violaciones. Yo diría también que será doloroso, porque hay ciertas ideas, ciertas leyes escritas y no escritas, relacionadas con la fe, cuya transgresión —especialmente cuando es consciente, voluntaria y audaz— nunca es perdonada a nadie. Cité incluso un pasaje de su propio Corán, donde se dice que Dios no ama a los hombres arrogantes y ególatras, y esto es muy importante. Creo que tuvo su efecto.
Son tantas las violaciones que a veces rozan la tragicomedia. Por ejemplo, lo primero que salta a la vista es que en la acusación escribieron que durante el allanamiento me encontraron dos objetos metálicos de color blanco y amarillo: eran mi collar de oro con cruz y mi rosario de plata, ambos hechos a mano. Ahora los mencionan como 'ciertos objetos metálicos de color blanco y amarillo'.
Luego resultan muy interesantes las declaraciones de los llamados testigos. Un testigo que me 'reconoció' primero me dijo: 'Tú eres Vitali Balasanian, te recuerdo bien, me golpeabas, me torturabas.' Después todos dijeron que era otra persona, pero este no se calmaba. Mi defensor dijo que no era él; ese testigo insultó al defensor, lo llamó armenio, luego vio que la situación se complicaba y comenzó a simular.
Otro que me 'reconoció' era un hombre que decía que yo lo torturaba en el invierno de 1994 y afirmaba: 'No has cambiado para nada, tu estatura de dos metros es la misma, con barba y bigotes dorados y el mismo cabello, no has cambiado en absoluto.' Y señalándonos decía: 'Nos golpeaban de manera brutal en el 93 o el 92, nos colgaban con la cabeza hacia abajo, nos mantenían así durante siete días, nos golpeaban con barras de hierro y palos.'
Yo digo: ni siquiera los murciélagos, que llevan millones de años de evolución, pueden permanecer colgados durante siete días seguidos —¿cómo pudiste tú mantenerte colgado? ¿Entienden? En un tribunal normal, al menos deberían darse tres respuestas a esto: o esas personas deben pedir disculpas, o debe realizárseles una pericia médica —quizás tengan algún problema—, o debe considerarse calumnia y llevarlos a juicio.
No ocurrió nada de eso. Por el contrario, seguían viniendo a todos los juicios, a muchísimas otras audiencias, y los ponían en primer plano en su televisión.
También fue interesante que durante una instrucción previa trajeran y mostraran la foto del diputado de la Asamblea Nacional de Artsaj, Davit Galstian, diciéndome que era un conocido mafioso que vendía armas. Yo dije que ese hombre no tenía nada que ver con eso, y luego resultó que se trataba de otro Davit Galstian, apodado 'Patron Davo'. Pero el problema es que 73 personas ya habían declarado contra ese diputado y afirmaban haberlo visto personalmente. Cuando lo conté, se confundieron, se fueron, y unas dos horas después volvieron diciendo: 'Hemos cambiado el expediente; ahora dirán que usted salvó la vida de Davit Galstian…'"
Davit Babaian Desde la prisión de Bakú