El presidente de la Asamblea Nacional, Alen Simonian, respondió hoy con dureza a periodistas que le preguntaron por qué el primer ministro Nikol Pashinian no reaccionó públicamente cuando el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev llamó "separatistas" a los armenios de Karabaj durante la 8.ª Cumbre de la Comunidad Política Europea celebrada en Ereván el 4 de mayo, dejando que fuera la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, quien le respondiera.
El episodio se produjo en un clima de alta tensión: la cumbre se desarrolló mientras se realizaban protestas en los alrededores del predio para exigir la liberación de los detenidos armenios en Azerbaiyán. Aliyev acusó al Parlamento Europeo de "difundir calumnias y mentiras" sobre Azerbaiyán, y anunció que el parlamento azerbaiyano suspendería la cooperación con el Parlamento Europeo en todos los ámbitos. Metsola respondió de manera improvisada: "El Parlamento Europeo es un órgano democrático elegido directamente. Entendemos que los resultados puedan resultar incómodos para algunos, pero nunca cambiaremos nuestra forma de trabajar."
Ante las críticas por el silencio de Pashinian, Simonian defendió la estrategia del gobierno: "Están entrando en una discusión donde Armenia ha defendido sus intereses a tal punto que el presidente de Azerbaiyán habla de paz entre Armenia y Azerbaiyán, cuando ustedes decían que no habría paz. Sus evaluaciones son muy superficiales." Recordó que ese trabajo sostenido llevó a que hoy exista un tratado de paz y a que ambos países hayan llegado a comerciar entre sí.
El presidente parlamentario fue directo al señalar los resultados concretos: de 200 prisioneros en cárceles azerbaiyanas, hoy quedan solo 19 confirmados. Entre los casos más destacados figura el de Rubén Vardanian, último gobernador de Artsaj y destacado inversor armenio, condenado a 20 años por el régimen de Bakú.
"Puedo escribirles un papel todos los días, enviárselo, mostrarlo con alegría y aplaudir sin que nada cambie. Dejen que trabajemos, dejen que traigamos a esa gente, como la estamos trayendo", afirmó Simonian.
El funcionario arremetió con fuerza contra la oposición: "Basta de hacer especulación política con los prisioneros y los desaparecidos, de inflar el número de muertos, de capitalizar cada muerte y cada desgracia. Los que nos critican son los responsables de que hayamos tenido una guerra de 44 días y de que esa gente esté hoy en prisión."
"Dejen vivir al pueblo armenio. Dejen que esta gente se alegre, sonría, viaje por el mundo", agregó.
Simonian reservó sus palabras más duras para la dirigencia opositora, a quienes calificó de "maldición del pueblo armenio": "Robert Kocharian, Serj Sarkisian y Samvel Karapetian son una plaga para este país. Llévenlos con ustedes, ya fue suficiente."
Ante la pregunta de por qué Aliyev no vino a Armenia si la paz ya está establecida, Simonian respondió que no sabe, pero señaló que él mismo espera visitar Azerbaiyán si recibe una invitación, e invita a su par azerbaiyano a visitar Ereván. "Para mí, el verdadero indicador de paz es que nuestros hijos no mueran", subrayó.
Sobre la retórica agresiva de Aliyev, Simonian fue pragmático: "La retórica dura es para negociar. Nosotros también hablamos con retórica dura, y también es para negociar. No se guíen por la lógica de una pelea de barrio. Yo podría hacer grandes discursos aquí sin importarme que en la frontera estuviera a punto de estallar una guerra, que es lo que hacen los dirigentes opositores de hoy."