Nuevo gesto de paz azerbaiyano: un libro que se queda con Ereván
Mientras en Armenia se aplica a nivel estatal una política de neutralización de la memoria sobre Artsaj, y mientras el director del museo-instituto memorial del genocidio es destituido de su cargo por haber obsequiado al vicepresidente de los Estados Unidos un libro documental de la prensa americana sobre Artsaj, en Azerbaiyán se publica bajo el amparo del poder un nuevo libro: "Ereván: el eco de la historia y el patrimonio perdido".
El libro fue preparado y publicado con el respaldo de Leyla Aliyeva, hija del presidente de Azerbaiyán, quien, en lugar de inundar internet con videos de fitness, se ocupa de saturar el entorno informativo internacional con "documentos" sobre los supuestos derechos de Azerbaiyán sobre Armenia.
En la edición de ayer del programa Tema del Día me referí precisamente a este desequilibrio de consecuencias fatales: Armenia renuncia a sus derechos completamente legítimos y, en cambio, aplica una política que legitima los derechos ficticios de Azerbaiyán sobre Armenia.
La hija de Aliyev y su prometido participaron en la presentación del libro.
Quizás sea innecesario aclarar de qué "trata" el libro. En una sola frase: el libro sostiene que Ereván es en realidad una ciudad azerbaiyana, cuya historia hasta comienzos del siglo XX habría sido, según los autores, de carácter azerbaiyano.
Si alguien cree que esto es simplemente un "hobby" de la familia Aliyev o de la sociedad azerbaiyana, y no una política estatal sistemática y deliberada, esa persona o bien está sumida en una profunda autoengaño, o simplemente se dedica a engañar a la sociedad armenia.