La Sede Madre de Etchmiadzin condena enérgicamente la inclusión, en el programa preelectoral del partido "Contrato Civil", de disposiciones inaceptables relativas a la Santa Iglesia Apostólica Armenia.
La incorporación en dicho programa de una agenda que impone la reforma de la Iglesia, la revisión de su estatuto, la remoción del Katolikós de Todos los Armenios y la convocatoria de nuevas elecciones katolikosales constituye una violación flagrante del orden constitucional, del derecho de autogestión de la Iglesia y de los principios fundamentales internacionales de libertad de conciencia y de religión.
Con estas promesas preelectorales de continuar con acciones manifiestamente ilegales contra la Iglesia, se pone de relieve una vez más la esencia e intención completamente antieclesiástica de la ideología de la fuerza política gobernante.
La misión milenaria de la Santa Iglesia Apostólica Armenia, sus sagradas tradiciones e vida espiritual no deben convertirse en objeto de especulación política. Como la Sede Madre ha reafirmado en reiteradas ocasiones, la elección del Katolikós y cualquier reforma en el ámbito eclesiástico corresponden exclusivamente al dominio espiritual-canónico y, por lo tanto, están fuera de la competencia de los partidos políticos y las autoridades estatales.
El modo de actuar ilegal adoptado es dañino para la nación y absolutamente inaceptable. Contradice los intereses de nuestro pueblo disperso por el mundo, pone en peligro los fundamentos del sistema de valores nacionales y socava la seguridad espiritual.
Sede Madre de Etchmiadzin
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Antecedentes
El comunicado se enmarca en una escalada sostenida del conflicto entre el gobierno de Nikol Pashinian y la Iglesia Apostólica Armenia, que ha llegado a niveles sin precedentes en los meses previos a las elecciones parlamentarias del 7 de junio de 2026.
Pashinian lanzó campañas para "devolver la Iglesia al pueblo" que incluyeron arrestos de sacerdotes, registros en propiedades eclesiásticas e incluso la exclusión de la Iglesia del acceso a ciertos monasterios históricos. A comienzos de año, el primer ministro impulsó junto a diez obispos afines una campaña para destituir al Katolikós Karekin II y "reformar" la Iglesia. El Comité de Investigación de la República de Armenia llamó luego a declarar como acusados a seis obispos miembros del Consejo Espiritual Supremo, impidiéndoles salir del país; la investigación penal se amplió posteriormente al propio Katolikós.
En ese marco, la televisión pública llegó a censurar el mensaje de Año Nuevo de Karekin II, en el que el líder espiritual denunció que "la Iglesia de Armenia y su clero están sometidos a una persecución injusta" y que miembros del clero "permanecen encarcelados ilegalmente".
Líderes de otras comuniones cristianas, entre ellos los de la Iglesia Ortodoxa Siria, expresaron su solidaridad ante lo que calificaron de interferencia inaceptable del Estado en asuntos religiosos.
El comunicado de Etchmiadzin deja en claro que no se trata de una disputa puntual, sino de un intento sistemático del partido gobernante de subordinar la Iglesia al poder político, objetivo que ahora queda plasmado formalmente en su plataforma electoral.