En un mismo día, dos voces del espacio postsoviético lanzaron advertencias que tienen a Armenia como protagonista. El tono difiere, pero el trasfondo es el mismo: las elecciones parlamentarias del 7 de junio y la creciente distancia entre Ereván y sus antiguos aliados.
Lukashenko pide "extrema cautela" con Armenia en la OTSC
El presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko instó este lunes a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) a actuar con "máxima delicadeza y corrección" en su relación con Armenia, durante un encuentro con el secretario general de la organización, Taalatbek Masadikov.
"Ustedes saben que Armenia, al parecer, no apoya el funcionamiento de la OTSC, pero al mismo tiempo continúa permaneciendo en la organización. Hay que proceder con mucho cuidado. La situación en Armenia es complicada, especialmente en este período electoral. Por eso debemos ser en extremo cautelosos y prudentes en nuestras relaciones con Armenia", señaló el mandatario bielorruso.
Lukashenko también consideró importante que el secretario general visitara Ereván para reunirse con el primer ministro, el presidente y el secretario del Consejo de Seguridad, con el fin de comprender la posición armenia sobre la cooperación futura en el marco de la OTSC.
El contexto no es menor. Armenia congeló formalmente su participación en la OTSC en febrero de 2024, luego de que el primer ministro Nikol Pashinian acusara a la organización de haber incumplido sus obligaciones para con el país. Desde entonces, la membresía armenia en el bloque liderado por Rusia se mantiene en un limbo que ninguna de las partes parece dispuesta a resolver de manera definitiva antes de las elecciones.
Zatulin: Pashinian es "igual de doble cara" con Irán que con Rusia
La segunda señal vino de Moscú. Konstantin Zatulin, primer vicepresidente de la Comisión de Asuntos de la CEI en la Duma del Estado ruso, afirmó que Pashinian actúa con el mismo doble estándar frente a Irán que frente a Rusia.
"Vemos que Pashinian intenta cambiar la orientación del país. Se prepara para las elecciones del 7 de junio y espera reconfirmar sus atribuciones. Pero en cuanto a Irán, actúa con el mismo doble juego que despliega frente a Rusia. Todas las acciones de Armenia en la región generan problemas reales para Irán", sostuvo el legislador ruso.
Zatulin apuntó además que Armenia estaba por suscribir una asociación estratégica integral con Irán, pero que los "amigos de la Casa Blanca" habrían bloqueado esa posibilidad. "Los amigos de la Casa Blanca son, para Pashinian, incomparablemente más importantes que cualquier otro actor", remató. Y fue más lejos aún: "En Irán no se puede confiar en las relaciones con el actual gobierno de Armenia", concluyó el político ruso.
El tablero antes del 7 de junio
Ambas declaraciones se producen en un momento de gran tensión geopolítica para Armenia. Las elecciones parlamentarias del próximo 7 de junio serán las primeras con calendario regular desde 2017, y se dan en un escenario en el que Pashinian apuesta su capital político a la paz con Azerbaiyán y al acercamiento a Occidente, mientras Moscú y Minsk observan cada movimiento con creciente incomodidad.
La paradoja que describió Lukashenko —un país que permanece en una alianza de seguridad sin participar activamente en ella— resume mejor que ningún análisis el nudo gordiano en el que se encuentra la política exterior armenia. Y las palabras de Zatulin dejan en claro que, desde el Kremlin, esa ambigüedad ya no se interpreta como neutralidad, sino como traición calculada.