El Centro Cultural Charles Aznavour de la Universidad Estatal de Ereván (UEE) fue escenario de la presentación del libro «El Colegio Nersesian del Centro Nacional Armenio de Uruguay (1935–1967)», del autor Gustavo Zulamian Ohanian. El evento reunió a investigadores, estudiantes, dirigentes comunitarios e integrantes de la comunidad armenio-uruguaya interesados en la historia de la educación en la diáspora armenia. El encuentro se convirtió en un espacio de reflexión sobre el rol de las instituciones educativas armenias en la preservación de la identidad nacional.

Durante el acto se subrayó la importancia de fortalecer los lazos con la Diáspora también en el ámbito universitario. La UEE cuenta con numerosas investigaciones científicas, artículos y programas educativos dedicados a los estudios sobre la diáspora. Entre ellos se destacan las maestrías en «Diasporología» y «Genocidiología», así como la enseñanza del armenio occidental en la Facultad de Filología Armenia, contribuyendo a la continuidad lingüística y cultural.
Se informó además que, por tercer año consecutivo, la universidad mantiene una colaboración activa con organizaciones armenias de la diáspora radicadas en California, y que la UEE se encuentra abierta a nuevas alianzas internacionales, especialmente en el marco de iniciativas educativas y culturales de la comunidad armenia en el exterior.

En su presentación, el autor repasó la historia del Colegio Nersesian como uno de los centros educativos más importantes para la preservación de la identidad armenia en Uruguay. Destacó que la institución formó generaciones que mantuvieron el idioma, la cultura y la memoria nacional incluso en condiciones sociopolíticas adversas.
Un momento especialmente emotivo fue la presencia de Mihran Tashchian, egresado del colegio hace aproximadamente 70 años: nacido en Uruguay, regresó a Armenia en el marco de un programa de repatriación. Su presencia fue un símbolo vivo de la continuidad del vínculo entre la Patria y la Diáspora.

La embajadora de Uruguay, Silvana Leska Barolin, señaló que era la primera vez desde la fundación de la embajada que tantos armenio-uruguayos se reunían en el marco de un evento de semejante relevancia, lo que da testimonio de la importancia de la iniciativa.
El autor también se refirió a las dificultades para preservar la identidad en la Diáspora, señalando que mantener la memoria nacional, el idioma y los lazos culturales resulta arduo cuando se vive lejos de la Patria durante largos años.
El acto culminó con una presentación del grupo de danzas «Gayané», llegado desde Uruguay, que ofreció danzas folclóricas armenias y brindó un cierre solemne y festivo a la velada.
