El Primer Ministro de Armenia mantuvo un encuentro con el presidente Vladimir Putin en el Kremlin. Tras el regreso a Ereván, destacó la firma de acuerdos en áreas estratégicas y aseguró que la relación bilateral atraviesa una etapa de “transformación constructiva”.
BUENOS AIRES (Sardarabad).– El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinian, brindó un balance positivo sobre su reciente viaje oficial a la Federación de Rusia. En una rueda de prensa ofrecida este jueves, el mandatario armenio calificó la visita como “un éxito” y subrayó que ambos países han logrado alcanzar “acuerdos específicos en direcciones específicas”, marcando lo que considera una nueva etapa en el desarrollo de los vínculos entre Ereván y Moscú.
Durante su estadía en Moscú, Pashinian se reunió con el presidente Vladimir Putin, con quien repasó la agenda de cooperación que abarca desde proyectos culturales hasta la colaboración militar-técnica. Según fuentes oficiales, el diálogo también incluyó temas sensibles como la seguridad regional y el suministro energético.
Al ser consultado sobre las recientes declaraciones del viceprimer ministro ruso, Alexey Overchuk, que algunos sectores interpretaron como una advertencia hacia Ereván, Pashinian fue tajante al asegurar que “no ve ninguna amenaza” en ellas.
“No hay amenazas en nuestras palabras tampoco. Este es un proceso de trabajo normal, durante el cual las partes presentan sus posiciones”, señaló el premier armenio, buscando bajar el tono a las especulaciones sobre un distanciamiento definitivo con el Kremlin.
Por su parte, el presidente Vladimir Putin enfatizó el carácter histórico de la alianza. Durante el encuentro, el líder ruso destacó que “Rusia y Armenia mantienen relaciones especiales” forjadas a lo largo de siglos y basadas en una “civilización común”.
Ante la proximidad de procesos electorales en Armenia, Putin expresó su deseo de que la dinámica política interna “no perjudique las relaciones bilaterales”, reafirmando que Moscú siempre apoyará aquello que “beneficie al pueblo armenio”.
La visita de Pashinian ocurre en un momento donde Armenia busca diversificar sus relaciones exteriores, aunque el mandatario insistió en que este proceso no implica una ruptura. Para el gobierno armenio, el vínculo con Rusia se encuentra en una etapa de “transformación constructiva”, donde el diálogo político continuará siendo activo y natural.
Con este viaje, el Ejecutivo armenio busca estabilizar la relación con su principal socio comercial y garante de seguridad, en un escenario regional complejo y marcado por los desafíos de la posguerra.