A medida que se acercan las elecciones parlamentarias de junio de 2026 en Armenia, el clima político interno se ve afectado por un posible conflicto en torno a los resultados de una encuesta sociológica encargada por el International Republican Institute (IRI), organización con financiación vinculada a Estados Unidos.
Según información publicada por el medio armenio Politik.am, los resultados de una encuesta de opinión pública realizada a fines de 2025 no han sido publicados oficialmente porque sus cifras habrían generado serias preocupaciones entre ciertos sectores occidentales que apoyan al gobierno del primer ministro Nikol Pashinian.
De acuerdo con la versión filtrada, los datos habrían mostrado:
Una caída significativa en la confianza de los ciudadanos armenios en Nikol Pashinian, actual primer ministro, con cifras que reflejan un nivel de aprobación muy bajo, similares a las encuestas del propio IRI en las que solo el 13 % de los encuestados dijo confiar en él, a pesar de que sigue siendo el político mejor valorado en comparación con otros líderes políticos, todos con porcentajes aún menores.
El partido gobernante, Civil Contract, también muestra un apoyo electoral limitado, con alrededor del 17 % de intención de voto según sondeos previos publicados por el IRI.
Un porcentaje mayoritario de la población declara no confiar en ningún político, y una parte importante indica que no votaría o que no sabe por quién votar.
El artículo de Politik.am afirma que estos resultados, considerados desfavorables para la percepción del gobierno y de la “cooperación pro-occidental”, habrían generado confusión entre quienes financian o supervisan el trabajo del IRI, llevando a que los datos no se hagan públicos de inmediato.
Según esa versión, las cifras habrían sido “revisadas o editadas” antes de su difusión, con el objetivo de presentar números más favorables a Pashinian. La intención, siempre según el informe, sería crear una impresión de liderazgo firme y de apoyo electoral amplio, aprovechando además el impacto mediático de la reciente visita del vicepresidente de Estados Unidos a Armenia y la promesa de programas de inversión.
El artículo critica lo que califica como un intento de “fabricación de consentimiento” para influir en la percepción pública, sugiriendo que la difusión de cifras pintadas positivamente busca sembrar entre la población la idea de que “Pashinian ganará de todos modos”, lo que podría favorecer la apatía electoral y la baja participación. Ese fenómeno, según la versión publicada, beneficiaría al oficialismo permitiéndole mantener el poder incluso con un respaldo restrictivo en las urnas.
Es importante señalar que estas afirmaciones de Politik.am sobre la supuesta supresión o alteración de resultados no han sido confirmadas oficialmente por el IRI ni por otras organizaciones independientes más allá de las narrativas periodísticas y filtraciones citadas en medios locales.
La información disponible sobre encuestas del IRI, publicadas por varias fuentes de noticias y análisis de opinión pública, muestra tendencias de baja confianza en figuras políticas y debilitamiento de apoyos partidarios, pero estos datos sí han sido difundidos públicamente según metodologías estándar de encuestas.