En la iglesia Surp Hreshdagabedats (Santos Arcángeles), en la ciudad de Sevan, se celebró este domingo la Divina Liturgia del Domingo de la Expulsión del Paraíso, que precede al inicio de la Gran Cuaresma en la Iglesia Apostólica Armenia, con la presencia inesperada del primer ministro Nikol Pashinian.
Según informó el medio armenio Pastinfo, citando al residente local Melik Nersisian, los fieles se sorprendieron cuando, en pleno desarrollo de la ceremonia, ingresaron primero los agentes de seguridad y posteriormente Pashinian acompañado de algunos funcionarios.
Uno de los puntos más relevantes fue que no se omitió el nombre del Katolikos de Todos los Armenios Karekin II durante la plegaria correspondiente, pese a las especulaciones que circulaban en torno a una posible omisión en el actual contexto de sensibilidad entre sectores eclesiásticos y políticos.
El sacerdote oficiante, Der Stepanos, ofició la Divina Liturgia conforme al rito establecido, pronunciando el nombre del Katolikos. El coro cumplió íntegramente su función, mientras los fieles acompañaron los cantos litúrgicos.
La visita del jefe de Gobierno no había sido anunciada previamente, lo que generó sorpresa entre los asistentes. No obstante, la celebración transcurrió con orden, recogimiento y sin alteraciones.
Entre los presentes se encontraban efectivos policiales cumpliendo tareas de seguridad y algunos representantes de distintas dependencias administrativas. Según el testimonio citado, los acompañantes de Pashinian permanecieron en silencio durante toda la ceremonia.
En el marco del período de Cuaresma, la liturgia se desarrolló conforme a las normas vigentes:
No se distribuye la comunión en esta etapa específica
La cortina del altar permanece cerrada
Se leyeron pasajes del Evangelio según Mateo y del Evangelio según Juan, además de los salmos correspondientes
El hecho de que el nombre del Katolikos haya sido mencionado sin omisiones adquiere especial significado en el contexto actual de relaciones entre la Iglesia Apostólica Armenia y las autoridades estatales. Para los fieles presentes, el mantenimiento íntegro de la fórmula litúrgica fue interpretado como una señal de continuidad y respeto a la tradición eclesiástica.
Pashinian abandonó el templo tras finalizar la ceremonia, sin realizar declaraciones públicas.